El calor, fortísimo, apareció en la segunda tanda de partidos de tercera ronda y generó polémica en el Abierto de Australia. La más importante fue la que afectó al campeón de las dos últimas ediciones, Jannik Sinner, en su duelo ante el estadounidense Eliot Spizzirri, debutante en el torneo. El italiano ya había mostrado síntomas de encontrarse acalambrado en piernas y brazos, pero cuando perdía por 6-4, 3-6 y 1-3 con saque para su rival saltó en la Rod Laver Arena la alerta automática por calor extremo y el partido se paró.
Mucha gente lo entendió como un trato de favor hacia Sinner porque, además, en la interrupción de diez minutos el techo se cerró, lo que modificó las condiciones del juego. A la vuelta, el tenista surtirolés no perdonó y se llevó once de los dieciséis juegos siguientes y el choque en el cuarto set. “No digo que la norma haya estado mal aplicada, pero el timing ha sido curioso”, se resignó Spizzirri.
Sinner, por su parte, atribuyó sus problemas al calor y a no haber descansado correctamente la noche anterior, pero negó que durante el parón en el juego hubiera sido atendido por los médicos. “El tenis es un juego muy mental. Intenté mantenerme lo más tranquilo posible. La clave es mantener la calma y pensar de manera positiva”, comentó el campeón sobre la manera de gestionar ese mal momento y colocarse en octavos de final ante su compatriota Luciano Darderi.
En la jornada nocturna, también Novak Djokovic logró el pase a octavos de final por septuagésima ocasión y con su triunfo 400 en un Grand Slam a costa de Botic van den Zandschulp por 6-3, 6-4 y 7-6. “Sigo creyendo que puedo ganar a todos. Si no, no estaría aquí”, aseguró el serbio, que ahora jugará ante el joven checo Jakub Mensik. De todas formas, tampoco Djokovic se libró de un episodio comprometido ya que en un arrebato de enfado pegó un pelotazo que estuvo muy cerca de golpear a un recogepelotas, lo que habría supuesto su descalificación, como ya le ocurrió hace unos años en el US Open.
Despedida de Wawrinka
El momento emotivo del día llegó con la despedida del suizo Stan Wawrinka, que cayó ante Taylor Fritz y jugó su último partido en el torneo en el que levantó su primer Grand Slam en 2014. Lorenzo Musetti y Ben Shelton, quinto y octavo cabezas de serie, también avanzaron, lo mismo que Casper Ruud en el duelo que cerró la abrasadora jornada ante Marin Cilic.
En el cuadro femenino, Ida Swiatek logró un triunfo raro (6-1, 1-6 y 6-1) ante Anna Kalinskaya, mientras que Amanda Anisimova, Elena Rybakina, Jessica Pegula y Madison Keys, la campeona del año pasado, solventaron sus partidos sin problemas. Naomi Osaka sorprendió y aludió a problemas físicos para retirarse y dejar el paso libre a octavos de final a la local Maddison Inglis.