Siete días, dos partidos y una ilusión tremenda. El sábado liga ante el Rayo, el miércoles en Anoeta la Copa; quién da más. Cierto es que la vuelta de la semifinal es muy importante, ilusionante y, sobre todo, con un premio tan bonito que quien más quien menos sueña con volver a Sevilla, ciudad de grandes recuerdos. Difícil, mucho; imposible, para nada.

Empezando por la liga, los leones tienen una magnífica oportunidad de continuar la racha y dejar atrás esas malas sensaciones de meses pasados. Además el rival es fuerte, duro y con una propuesta valiente. Los rojiblancos deberán hacer un buen partido si quieren sacar algo ante los de Iñigo Pérez. Es verdad que la alineación puede estar condicionada por lo que llega cuatro días después, pero con el colchón que han dejado estas tres últimas victorias el míster se puede permitir alguna licencia. Habrá que esperar a ver si llega alguno de los futbolistas que están finalizando sus procesos de recuperación.

El que más claro lo tiene es Valverde. El técnico leyó de maravilla el último choque ante el Elche y antepuso muchas cosas a la realidad del Athletic en liga para disponer un planteamiento que abandonaba algunas posibilidades propias con el fin de anular al rival. Pizarra pura y dura que salió de maravilla y maniató la salida de balón de los alicantinos. En su banquillo no hubo respuesta.

La cabeza del míster está diseñada para alinear en estos siete días al mayor número de jugadores con el fin de estar lo más frescos posible en ambos encuentros. La condición física y la recuperación del ánimo y sobre todo del juego están centrando los esfuerzos del cuerpo técnico. Dicen que el fútbol depende del estado de ánimo, ahora en eso el Athletic está mucho mejor.

Dentro en la caseta los futbolistas están convencidos de darle la vuelta a la eliminatoria y previo a eso qué mejor que hacer un buen partido en Madrid. Estrenando césped y en una cancha que no se le da nada mal al conjunto rojiblanco. Muchas veces hablamos de si falta uno u otro jugador. Llegados a este punto creo que tenemos el mejor entrenador posible para llevar este barco a buen puerto. Plena confianza en Valverde, aquí un soldado más.