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Asier Diez Mon

Conejos en la chistera

Hay un conejo suelto al otro lado del Atlántico. “Lo único más poderoso que el odio es el amor”, clamó Bad Bunny en la Super Bowl. Hay quien esperaba más de su protesta activa contra la política de inmigración de la Casa Blanca en una celebración tan USA como la final de la liga de fútbol. El presidente del país en cambio pensó que el cantante portorriqueño había cruzado una raya o saltado un muro, que es más de su negociado y del de la cuadrilla de palmeros ultraderechistas que le ríen las gracias. Sin olvidar que estamos hablando de un lugar del mundo en el que los habitantes provienen de orígenes tan variados como Reino Unido, Irlanda, Italia, Alemania, Latinoamérica, China y una larga cola de países en los que la nación Cheroki se diluye como la sacarina. Es un misterio qué hace gran parte de esa gente votando al personaje Starlux que concentra todo lo peor de la política. Ojo, que han leído 28 líneas de 47 en esta columna y todavía no se ha citado al bicho, magnate magnético que atrae y rechaza con simplismo dogmático a sus polos. Lo que le faltaba al circo es el mago que saca conejos de la chistera y ahí lo tenemos emergiendo primero en persona, extrayendo después a un pelotón de fieles latinos de una casita rosa, con gran simbolismo pero pisoteada al fin por el intenso paso del mamut que alimenta la maquinaria de la tortura. El aplauso de la parte más democrática del país no apaga el portazo de las millones de personas que cambiaron de canal en ese momento y la sensación de que la historia solo puede ir a peor.