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MESA DE REDACCIÓN

Asier Diez Mon

La bolsa o la manta

ES probablemente uno de los tópicos más extendidos: Europa es un elefante que se mueve tan despacio que, en general, no da respuesta a las necesidades de los ciudadanos. Cuando arranca, una administración más local ya ha ido y vuelto diez veces. Se podría añadir que el ritmo cansino evita casi siempre que el paquidermo rompa algo y que es mejor estar a su sombra que fuera de ella. Sin embargo, a veces entran ganas de echar a correr y hacer lo que buenamente se pueda antes de esperar una solución, que no siempre se alcanza y casi nunca es la idónea. Está ocurriendo con la crisis energética. Los ministros de Finanzas de la Eurozona acumulan a sus espaldas una docena larga de reuniones sin dar con la tecla que frene el impacto en las familias y empresas de los precios de la electricidad, el gas y el petróleo. El remedio es de tal complejidad que todo apunta a que el problema se habrá resuelto por sí solo cuando lo encuentren. No hay que descartar que esa sea la táctica. Ocurre que el invierno se acerca y la amenaza es muy real para los bosillos de los ciudadanos, que van a tener que elegir entre la bolsa o la manta. Todo ello sazonado con la dinámica de subida de tipos por parte del BCE, que ya está dificultando el acceso al crédito de las empresas y lleva meses subiendo las cuotas de las hipotecas. En algún lugar ondea la bandera del apoyo a los colectivos más vulnerables, que está muy bien, pero que deja fuera a la gran mayoría cuando, quien más, quien menos, está temblando por lo que viene.