Mesa de Redacción

Duros de roer

08.07.2020 | 00:11
Duros de roer

Hay noticias boomerang: alguien las lanza con toda su fuerza y le vuelve el efecto contrario al buscado. La pasada semana tuvo mucha repercusión la noticia de que un ertzaina de paisano había detenido a un presunto ratero que acababa de intentar robarle el bolso a una mujer cerca del Palacio Euskalduna. El vídeo (en la era de los smartphones es difícil que un acontecimiento no sea grabado) era reconfortante: el agente vasco se plantaba en dos zancadas sobre el ladrón y lo inmovilizaba. "Es el pan nuestro de cada día", decía luego en una entrevista a un medio. La intención de quien emprendía un despliegue informativo en torno al sucesillo era, seguramente, insinuar que Bilbao es una ciudad sin ley, donde los delincuentes campan a sus anchas: "el pan nuestro de cada día". Pero uno se puede poner a reflexionar sobre qué opinaría un ciudadano de Madrid, Barcelona o Nueva York sobre la noticia de que un policía corre tras un carterista y lo detiene. La grabación con el móvil y el lanzamiento urbi et orbi de la misma, con la leyenda del "pan nuestro de cada día" lleva, sin embargo, a la contradicción. Si eso ocurriera todos los días, nadie duda de que todos los días habría una grabación en los medios. Hoy nada queda sin grabar. En una gran ciudad donde existen altos índices de delincuencia, las grabaciones que saltan a los medios son bastante menos románticas que las de un policía corriendo tras un ladronzuelo. En aquellas sí que los panes son huesos muy duros de roer.