Jai Alai
La huida
PARECE que Carles Puigdemont tiene el actuar por improvisación y hacer una cosa y la contraria a la vez escritos en su destino. Al menos, en el político. Quiso proclamar la independencia, lo hizo y al cabo la suspendió. Quiso entrar al Parlament este agosto para la investidura del president pese a que “contemplaba” que iba a ser detenido, pero como vio que sí, que querían arrestarlo, pues improvisando, improvisando, se metió en un coche, se fue a otro piso distinto del que ya había estado, esperó unas horas, cogió otro coche y se largó a Waterloo. Todo esto pasó el 8 de agosto y nos lo siguen contando hoy.
