TODO el mundo comentaba el nuevo look del lehendakari, con barba canosa y buen color. Pero el detalle era el de los consejeros socialistas, que acudieron sin corbata al primer –y habitualmente solemne– primer Consejo de Gobierno celebrado en el Palacio Miramar, mientras sus compañeros jeltzales –todos traje azul– sí la llevaban. Cosas del ahorro energético, parece. Órdenes del jefe Sánchez, dicen algunos. Las consejeras, que no tienen esa rigidez del traje, apuestan por el colorido. La corbata pasa a ser el nudo gordiano del gas ruso.