La bandera de Lamine Yamal
En relación a la bandera de Lamine Yamal en la celebración del Barcelona, aparte de la conocida opinión del técnico del equipo blaugrana, Hansi Flick, sobre la citada exhibición de la bandera de Palestina por parte del jugador Lamine Yamal, desconozco si la entidad presidida por Joan Laporta, que es la que le paga al jugador, le ha llamado al orden por haber ondeado la insignia de Palestina mientras celebraba con sus compañeros la consecución del título de Liga.
Quien sí le ha reprendido por tal acción ha sido el coordinador general del PP, Elías Bendodo, aduciendo que no se debe mezclar el fútbol con otros asuntos. Lo cierto es que no es ésta la primera vez que en el fragor de la celebración un jugador manifiesta su opinión sobre cualquier cuestión de índole social o política. Sin ir más lejos, hace dos años Dani Carvajal tuvo un ademán despectivo hacia el Presidente del Gobierno en un acto oficial con motivo de la celebración de la victoria española en la Eurocopa.
Muchos fueron quienes tildaron al jugador de maleducado, pero nadie le reprochó haber mezclado fútbol y política, ni siquiera los del Partido Popular.
Sospecho que en ese tema, en Génova entendieron aquel gesto como una muestra de libertad de expresión y no como la mezcla de deporte y política.
Creo además que en esta ocasión, la conducta de Lamine Yamal parece tener un componente más humanitario que político, pues la situación que Palestina lleva viviendo desde que Israel decidió bombardearla se convirtió hace mucho en una cuestión de emergencia humanitaria.
Considero además que es de agradecer que Yamal, un jugador de primer nivel y con mucha repercusión a nivel mundial, se acordara en aquellos momentos del pueblo palestino.
En este caso, en medio de una celebración por haber logrado el título de liga, Lamine Yamal se acuerda de su sufrimiento, del abandono al que está siendo sometido por el mundo, del terror que Israel lleva sembrando en él especialmente desde octubre de 2023. En resumidas cuentas, del genocidio que se está llevando a cabo en ese lugar del mundo dejado de la mano de dios.