Tarjeta al Athletic
Un club que presume de valores debería saber distinguir entre aplicar una norma y aplicar justicia
Mi yerno, Sergio, era socio del Athletic en la grada de animación. No era solo por el precio, sino porque ese era su lugar: donde vivía el fútbol con pasión y con su gente. Siempre que podía intervenía en programas de radio tras los partidos. Vivía el Athletic.
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Tenía una discapacidad y mi hija accedía como su asistente. Tras su fallecimiento, ella heredó el carnet de socia.
Localidades adaptadas
Es lógico que una localidad adaptada deba modificarse. Lo que no lo es que se le obligue a abandonar la grada de animación y trasladarse a una tribuna, con mayor coste y perdiendo el entorno que ha sido suyo durante años. No se trata solo de un asiento. Se trata de pertenencia.
Un club que presume de valores debería saber distinguir entre aplicar una norma y aplicar justicia. El Athletic aún está a tiempo de rectificar.