El envejecimiento activo supone consiste en aceptar la realidad de “hacerse mayor”, y confiar en la ciencia el aumento de la esperanza de vida. Es un fenómeno biológico y subjetivo. Actualmente en contra del edadismo -se toma como referencia a partir de la jubilación-pero a medida que va aumentando la longevidad de las personas, y se contempla una nueva esperanza en el aumento de la vida, resulta primordial la consecución de un envejecimiento saludable y activo que permita tener bienestar esos años.
Cada individuo se muestra según sus condiciones de acuerdo a su salud -teniendo presente las distintas enfermedades- e independencia económica. Ante este profundo cambio, las Instituciones y el Gobierno Vasco, han programado diferentes propuestas para impulsar un envejecimiento activo.