Los grandes almacenes prometen cada temporada en sus campañas de publicidad grandiosos descuentos irrepetibles. Se trata de un ritual anual permanente. En opinión de los psicólogos la realidad es distinta: Nos están empujando a comprar objetos -que en ocasiones apenas necesitamos- y que todo parezca un chollo. Lo que existe es una especie programada de impulsos “relanzados por estos macrocentros comerciales y en consecuencia aseguran nos invitan a adquirir algo, es un correr al consumo”. Por su parte, el comercio pequeño local nos ayudará principalmente a centrarnos en compras más necesarias y prioritarias. Las campañas de rebajas, tras previo aviso al Gobierno Vasco, podrán realizarse a lo largo del año.