Entretenidos con lo que valen los pendientes que guarda Rodríguez Zapatero en su caja fuerte, va pasando legislatura con Pedro Sánchez saltando de un foro internacional a otro, no sea que se pare y se tope con la minoría parlamentaria y la contestación interna en el PSOE. 

Porque, por mucho cataclismo que parezca ser para la moral del partido lo que pueda pasar con las acusaciones a Zapatero, quien lleva una legislatura con su esposa y su hermano imputados en fase de instrucción no va a ceder ahora por muy preceptor que sea el expresidente, con el que no ha compartido lecho ni cuna, que se sepa. Sánchez se resiste a contemplar un adelanto electoral y también sabe que el PP no le va a descabalgar por la incapacidad de Feijóo de seducir a quienes llevan años recibiendo esputos verbales de los Tellado, Ayuso, Álvarez de Toledo y compañía. Sin moción no hay paraíso, Alberto.

La gota que colma

Evitar incendios o prenderlos

Incidentes en el aeropuerto. Feas imágenes las difundidas del altercado en Loiu a la llegada de los miembros de la flotilla de apoyo a Palestina. Hacen falta procedimientos alternativos a tirar de porra para asegurar el orden, incluso cuando se desafía, y medir la intensidad de la respuesta. Dicho esto, hay una animadversión evidente hacia la Ertzaintza por parte de un sector del país y mucha doctrina interesada en quien pretende mostrar a los agentes y al Gobierno vascos como una extensión del Mossad. Y también hay “profesionales” del incendio social a los que les sirven todas las causas para tirar de mechero.

Y, si cabían dudas, ya recomendó Felipe González que ni se le ocurra ahora, que lo que toca es exprimir el ruido sobre el anterior presidente socialista para que el PP pueda echar al actual. Ha llovido lo suyo desde Suresnes y, ahora, el “transformador” del viejo socialismo no deja de aportar munición al neoconservadurismo. Ya dijo Pío Cabanillas aquello de “yo ya no sé si soy de los nuestros”. Felipe sí sabe.

En todo caso, la frase del día de ayer podría haber sido esta: “La mera existencia de una denuncia, investigación o actuación judicial no puede anticipar juicio alguno de culpabilidad”. Pero no se la escuchamos a Borja Sémper en relación a Rodríguez Zapatero ni a Begoña Gómez sino a la agrupación municipal del PP en Alcalá de Henares, donde gobierna con Vox, para reclamar la presunción de inocencia en favor del segundo teniente de alcalde del municipio madrileño, un concejal de la cuerda de Abascal denunciado por acoso laboral, acoso sexual, amenazas y descubrimiento y revelación de secretos. ¡Jopelas, Caperucita! ¡Cómo ha cambiado el cuento!