Con este frío y el mayor uso de energía he recordado el cambio de postura ideológica de mis amigos de Bildu, quienes tras negar de un modo obsesivo la instalación de molinos para la generación de energía limpia, decidieron de la noche a la mañana que había que ponerlos. Aquella demora por pensar solo en lo suyo, además de obligarles a retorcer sus meninges y su dialéctica, ha provocado el retraso en una necesidad social imperiosa de infraestructuras energéticas verdes. Y es que el alma humana prioriza intereses propios.
Ahora, ante algo más serio y más lejano, el rapto del Presidente Maduro por parte de USA, saltándose reglas internacionales y sentido común, las derechas y ultraderechas salieron, sin meditar lo acontecido, a disparar agradecimientos a Trump por liberar a Venezuela de un tirano, y las más izquierdas, Bildu incluido, sin meditar lo que podía ocurrir, vomitaron fuego acusando al Presidente USA de secuestrar el chavismo.
Solo 24 horas después los americanos anunciaron que no gustaba Dña. Corina para gobernar y que parecía más apropiado contar con Dña. Delcy, la segunda de D. Maduro. Y dicho esto, ya ha tomado posesión y empezado a negociar con los USA. Ante un desenlace en que el chavismo, odiado por las derechas, pacta con el Trumpismo, odiado por las izquierdas, y tras las precipitadas declaraciones de cada cual, resulta que todos van a tener que retorcer sus ideas y dialécticas, llegándose a provocar esta vez esguinces, sino roturas, de los argumentarios. Y es que nadie se paró siquiera media hora a pensar lo que estaba ocurriendo, nadie pensó en la disposición para la supervivencia de los políticos, nadie pensó en la fuerza de los intereses económicos y nadie pensó en la capacidad de traición del chavismo. Hablaron sin pensar en el alma humana.