Tiene que ser agotador nacer cada día y pretender que nadie se acuerda de lo que hemos hecho la víspera. Ayuda no tener que gestionar. El primer balbuceo del neonato Arnaldo Otegi ayer fue calificar de reformita fiscal el acuerdo de PNV y PSE en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Su audacia depende de que la mala memoria ajena olvide el alcance de la aportación de EH Bildu al equivalente que acaba de respaldar en el Estado o en los presupuestos navarros. Se mide en decimales. En el pasado, este discurso preventivo lo ha usado su partido para bajarse en marcha de otros compromisos. Y volver a nacer.