"Y hasta aquí puedo leer...”. La de veces que debatimos en casa qué sería lo que escondía la tarjetita que tan graciosamente cerraba Mayra Gómez Kemp cada programa del famoso concurso ‘Un, dos, tres’. ¿Sería un camión lleno de ladrillos? ¿el apartamento en Torrevieja? ¿polvorones a kilos?. La primera mujer en presentar un concurso en el mundo -espacio relegado a los hombres hasta que la fichó Chicho Ibáñez Serrador- ha apagado su luz. Con ella se va un referente del entretenimiento televisivo para generaciones. Mayra Gómez Kemp no supo entonces las puertas que abría a otras mujeres. Eterna gratitud. Goian bego.