Hoy se cumple un año del bárbaro ataque terrorista de Hamás que detonó la guerra de Israel contra Gaza. Es obligado empezar recordando a todas las víctimas inocentes. Todas ellas. Estos días han tenido lugar decenas de manifestaciones en ciudades de todo el mundo. No se han escuchado o leído en ellas llamadas a la paz, sino en favor de Palestina y sobre todo, contra Israel –“asesino”, “genocida”–. En algunas movilizaciones ha habido profusión de símbolos, imágenes y parafernalia islamista. Ni un gesto de solidaridad para los rehenes aún en poder de Hamás. Israel da miedo; esto, también.