Rusia celebra este sábado en la plaza Roja el desfile militar por el Día de la Victoria de 1945 sobre la Alemania nazi sin armamento pesado por primera vez desde 2007, según el Kremlin, a causa de la amenaza terrorista ucraniana.

Los tanques, piezas de artillería, lanzaderas y misiles intercontinentales marcharon por el empedrado de la plaza durante los primeros cuatro años de la guerra de Ucrania, que comenzó en febrero de 2022.

Precisamente, el presidente ruso, Vladímir Putin, fue el que ordenó en 2008 incluir armamento pesado en el desfile para conmemorar la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi.

En esta ocasión, la parada se limitará a las tropas, lo que también reducirá la duración del acto, que tradicionalmente suele durar más de una hora, y el número de invitados.

Por motivos de seguridad, tampoco desfilarán los cadetes, según adelantó el Ministerio de Defensa, pero sí los alumnos más mayores de academias militares.

Al contrario que el año pasado, cuando se cumplía el 80 aniversario y acudieron más de 30 líderes extranjeros, sólo cinco mandatarios asistirán en esta ocasión a la parada, los presidentes bielorruso, kazajo, malasio, laosiano y uzbeko.

Putin declaró una tregua unilateral de 48 horas que entró en vigor en la medianoche del 7 al 8 de mayo y que fue rechazada por Kiev, al que Moscú acusa de intentar aguar la celebración.

Por ello, amenazó con atacar con misiles el centro de Kiev en caso de que Ucrania lleve a cabo alguna clase de provocación en tan señalada fecha.

En cambio, el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció la pasada noche un acuerdo entre ambos bandos en conflicto para una tregua en Ucrania, que se extenderá del 9 al 11 de mayo, lo que fue confirmado seguidamente por el Kremlin y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

De hecho, por el momento el Ministerio de Defensa ruso no ha informado de ataques de drones ucranianos contra su territorio.