Irán ha calificado este miércoles como "grandes mentiras" las afirmaciones de Estados Unidos sobre su programa nuclear, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijese el martes en el discurso del Estado de la Nación que la República Islámica no reniega de tener un arma atómica.
Asimismo, China ha tildado de "infundadas" las acusaciones de Estados Unidos sobre supuestos ensayos nucleares explosivos en su territorio y acusado a Washington de buscar "excusas" para retomar sus propias pruebas atómicas.
La portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning ha afirmado en rueda de prensa que las acusaciones estadounidenses son "infundadas y evasivas" y "no se sostienen en absoluto", en respuesta a declaraciones recientes de una delegación estadounidense ante la Comisión de Desarme.
Mao asegura que China "apoya firmemente los propósitos y objetivos" del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y que siempre ha respetado el compromiso de los cinco Estados poseedores de armas nucleares de mantener una moratoria sobre las pruebas.
Estados Unidos "no duda en incriminar"
Según la portavoz, Estados Unidos "no duda en incriminar y difamar a otros países" para eludir sus obligaciones internacionales en materia de control de armamentos, una práctica que, sostiene, "daña gravemente su propia credibilidad internacional".
Asimismo, ha instado a la parte estadounidense a respetar su compromiso de moratoria, "defender el consenso internacional sobre la prohibición de los ensayos nucleares".
Las declaraciones se producen después de que el subsecretario adjunto de la Oficina de Control de Armamento y No Proliferación de Estados Unidos, Christopher Yeaw, asegurara este lunes en Ginebra que Washington dispone de datos que apuntarían a una prueba china en 2020 en el desierto de Lop Nur y advirtiera de la rápida expansión del arsenal nuclear del gigante asiático.
El cruce de acusaciones coincide con la expiración, el pasado 5 de febrero, del tratado New START entre Estados Unidos y Rusia y con nuevos contactos diplomáticos en Ginebra sobre el futuro del control de armamentos nucleares, en los que Washington ha insistido en que un eventual nuevo acuerdo debería incluir también a China.