Iñaki Williams vio desde el banquillo cómo Ghana tumbaba en el minuto 95 a una combativa y valiente Panamá para adjudicarse la victoria en un estreno mundialista agridulce para el atacante del Athletic. La felicidad por arrancar el campeonato con un triunfo de vital importancia en un Grupo L completado por las imponentes Croacia e Inglaterra, que se llevó el duelo entre ambas selecciones al imponerse por un contundente 4-2 en el AT&T Stadium de Arlington, chocó de bruces con una inesperada falta de minutos por decisión técnica de Carlos Queiroz. Se olvidó el veterano técnico portugués de 73 años de edad del mayor de los Williams, cuya presencia en el once inicial de Ghana estaba en duda de antemano.
Entraba en las quinielas que el actual capitán del Athletic no fuera de la partida frente a Panamá, pero no que tuviera que resignarse a ver desde la banda la totalidad del encuentro. De saque, el ataque del combinado africano estuvo formado por un cuarteto ofensivo con Ernest Nuamah y Kamaldeen Sulemana en bandas y Jordan Ayew en compañía de Antoine Semenyo en punta como parte de un sistema de juego establecido en un 1-4-2-3-1. Fue la disposición táctica y los jugadores de carácter ofensivo que escogió para hacer frente a Panamá el experimentado Queiroz, que afronta su quinta Copa del Mundo como seleccionador, registro con el que iguala la marca del serbio Bora Milutinovic y se queda a un solo Mundial de los seis que dirigió desde el banquillo el brasileño Carlos Alberto Parreira.
Convertido por ende en leyenda de los mundiales, el preparador portugués, que estuvo al frente de Portugal en el Mundial de 2010 y de Irán en 2014, 2018 y 2022, tiene el crédito suficiente para tomar las decisiones que considere oportunas para intentar superar la fase de grupos de un campeonato para el que fue expresamente contratado por la federación ghanesa. Anunciado como nuevo seleccionador en detrimento de Otto Addo el pasado 13 de abril, a Queiroz no le tembló el pulso a la hora de llevar a cabo su plan en el estreno ante Panamá.
Con la idea de hacer un bloque lo más sólido posible parte el seleccionador luso, que ya dejó en el banquillo a Iñaki en el único partido de preparación previo al Mundial en el que pudo contar con el rojiblanco, test disputado ante Gales en el que solo le concedió 15 minutos como relevo de Ayew. En la madrugada de este miércoles al jueves, en la que fueron muchos quienes esperaron pacientes el ingreso del jugador del Athletic en el terreno de juego, Queiroz fue más allá al no conceder ningún minuto a un futbolista contrastado en LaLiga y que había ejercido como titular a las órdenes de Otto Addo en los tres partidos correspondientes al Mundial de Catar 2022.
No destacó entonces el mayor de los Williams, quien ni marcó ni asistió en aquella edición en la que los africanos quedaron eliminados en la fase de grupos, pero sí disfrutó de un papel protagonista que le resultó esquivo por sorpresa en el estreno de este Mundial, el segundo que encara Iñaki con la intención de ayudar sobre el verde a los 'Black Stars' tras completar un curso especialmente decepcionante con el Athletic. Lejos de su mejor versión durante toda la temporada, el bilbaino cambió el foco para concentrarse con Ghana y afrontar con energías y aspiraciones renovadas un Mundial en el que su rol en el campo pasa a estar en entredicho tras un debut en el que se quedó con las ganas de participar.
CAMBIO EN LA PORTERÍA
La falta de minutos de Iñaki ante Panamá, que mereció incluso la victoria en un envite en el que pagó su falta de acierto ante la portería rival, pudo estar condicionada en parte por la obligada sustitución del guardameta ghanés Lawrence Ati Zigi tras el descanso. Tuvo que abandonar el partido por molestias el portero del St. Gallen, clave en la primera mitad, para que entrara en la segunda parte al cancerbero Benjamin Sare, reduciendo de cinco a cuatro los cambios destinados a jugadores de campo que pudo realizar Queiroz.
No fue protagonista en ninguno de ellos Iñaki, que esperará su turno en el siguiente compromiso de Ghana contra Inglaterra el próximo martes a partir de las 22.00 horas en el Gillette Stadium de Foxborough, en Massachusetts.