La llegada de un hijo es siempre un hito trascendental, pero para Patricia Morales e Iñaki Williams el proceso adquirió un matiz aún más singular al coincidir con el cambio de año. La noche del pasado 31 de diciembre, mientras el mundo celebraba la llegada de 2026, la pareja ingresaba en el centro hospitalario de IMQ en Zorrotzaurre sin imaginar que vivirían la Nochevieja más especial de sus vidas con el nacimiento de su hijo Niko.

Morales relata en un vídeo publicado en Instagram cómo el cansancio, los nervios naturales del momento y la distancia física de sus allegados se disiparon de inmediato gracias al trato humano y cercano de los profesionales que la atendieron. "Desde que entramos por las puertas de la Clínica Zorrotzaurre, nos sentimos súper acompañados; nos intentaron transmitir tranquilidad en todo momento y, al final, eso nos transmitió muchísima seguridad", confiesa con emoción, recordando que incluso llegaron a comer las uvas de Nochevieja en las instalaciones sanitarias.

"Como en casa"

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Para la compañera de Iñaki Williams, la clave del éxito del parto residió, asegura, en el trato recibido durante un instante de extrema vulnerabilidad. El acompañamiento constante de matronas, pediatras y personal de enfermería permitió que la experiencia, que inicialmente generaba inquietud, se convirtiera en un proceso de absoluta confianza. "Si tuviese que volver a elegir dónde dar a luz a Niko, elegiría IMQ Zorrotzaurre", asegura con firmeza Morales, destacando que en todo momento se sintió "como en casa".

La historia de amor de Patricia Morales y el delantero rojiblanco se encuentra profundamente ligada a la capital vizcaina. Tras más de siete años de discreta relación, la pareja contrajo matrimonio en junio de 2024 en una emotiva ceremonia celebrada en la emblemática Basílica de Begoña, un enlace que ya entonces concitó el cariño de toda la masa social rojiblanca.