Diferencial eléctrico
El Born, único modelo a batería de Cupra hasta el estreno del Raval, actualiza su aspecto y mejora su puesta en escena. Despliega versiones de 190, 231 y 326 CV, con hasta 600 km de autonomía
El Born protagonizó la primera incursión de Cupra en el ámbito de la electrificación moderna, camino que ha recorrido en solitario hasta ahora. Coincidiendo con el estreno del Raval, segunda propuesta 100% a batería, en la casa consideraron que al pionero le había llegado la hora de renovarse. Así que protagoniza una ambiciosa actualización para ganar notoriedad y clientela. La intervención aporta un semblante más expresivo y una puesta en escena más convincente, pero pasa de puntillas por el plano técnico. El Born conserva el abanico de tres propuestas motrices, de 190, 231 y 326 CV, que en el mejor caso certifica 600 km de autonomía. Abre su tarifa desde 31.000 €, antes de subvenciones.
En esta segunda etapa el Born ya no juega en solitario, sino al lado de un jovial Raval que suscita interés y buenos comentarios. La coexistencia va a restar protagonismo a un hermano mayor que aterriza con imagen y contenidos mejorados, transmitiendo una mayor sensación de calidad que antes
Los progresos saltan a la vista, porque en buena medida incumben al diseño. El modelo asume del todo los nuevos códigos estéticos de Cupra, igualando sus facciones a las de productos más recientes. El ajuste de imagen depara al Born un semblante con la ‘nariz de tiburón’ marca de la casa, sustentado por un paragolpes delantero rediseñado —el trasero también cambia— y escoltado por faros Matrix LED triangulares. La zaga luce un llamativo bloque óptico transversal que conecta las luces 3D posteriores, integrando en medio el logotipo iluminado.
La concepción interior gana empaque. Perduran los asientos de estructura deportiva y llega un volante con controles físicos para facilitar un manejo más preciso; lleva acoplado un mando satélite para seleccionar los modos de conducción y, en las versiones superiores, levas de gestión de la frenada regenerativa. Los nuevos paneles de contrapuerta y los tiradores de apertura iluminados suben la nota.
Cupra dota de un nuevo sistema operativo al Born, que presenta una pantalla central de 12,9 pulgadas. Dispone también de cuadro de instrumentos Digital Cockpit de 10,25 pulgadas y de sistema de proyección de datos en el parabrisas con realidad aumentada. Puede recargar a bordo dispositivos hasta 90 W por cable y 15 W por inducción. La función V2L permite que la batería reabastezca equipos externos.
Incorpora adelantos de seguridad como el Travel Assist 3.0, evolución que ahora integra datos basados en la nube para mejorar el control longitudinal. El sistema reconoce resaltes en el piso, semáforos y pasos de peatones; también es capaz de adaptar la velocidad antes de las curvas. Combinado con el control de crucero adaptativo y el asistente de mantenimiento de carril, ayuda a mantener el vehículo centrado y listo para reaccionar. El Born también dispone de sistemas para evitar colisiones en las intersecciones, de frenado de emergencia con mayor capacidad de anticipación, de asistente precolisión con detección de tráfico trasero, vigilancia y control laterales, ayuda al aparcamiento inteligente y cámara de visión periférica.
Toque deportivo
Eléctricos o no, todos los Cupra tienen chispa. El Born la dosifica en sus tres motorizaciones. La primera, con 190 CV, emplea una batería de 58 kWh netos. La sigue la versión con 231 CV, asociada al acumulador de 79 kWh. Es el mismo usado en la variante VZ más desenvuelta, que también remite sus 326 CV a las ruedas traseras. La versión más sencilla y asequible puede recorrer 450 km con una carga completa, autonomía oficial que las otras dos elevan hasta cerca de 600 km. La interpretación superior VZ aprovecha su potencial para marcar 200 km/h y progresar de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos.