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Llega el Clio más rentable y viajero

Renault amplía su repertorio motriz inicial TCe (115 CV) y Full Hybrid E-Tech (160 CV)- con la versión Eco-G bi-fuel, capaz de compatibilizar gasolina y GLP para reducir costes y recorrer hasta 1.450 km seguidos

Llega el Clio más rentable y viajero

La sexta generación de Clio es, sin duda, la mejor de su historia, que ya dura treinta y cinco años. La entrega actual estaba disponible hasta ahora en dos versiones motrices, una de gasolina con 115 CV (desde 18.900 €) y otra Full Hybrid E-Tech de 160 CV (desde 23.260 €). Ahora la marca del rombo anuncia la llegada en verano de una tercera variante motriz, la Eco-G de 120 CV, que alterna gasolina y GLP.

El corto repertorio va a aumentar con la incorporación de una alternativa compartida con varios modelos en activo: Symbioz y Captur de Renault y Sandero de Dacia. La gran virtud de este método de impulsión, bien recibido por el público, consiste en su capacidad de funcionar indistintamente con gasolina y con gas licuado.

La firma no ha precisado aún el precio de esta declinación, ya disponible en el mercado francés. Allí parte de 21.900 €, exactamente dos mil por encima de lo que reclama la versión básica TCe de gasolina, con 5 CV menos y caja de cambios manual en vez de automática. Si aquí se mantiene la diferencia, el Clio Eco-G EDC se pondría en 20.900 €, poco más de lo que reclama la versión de gasolina y 115 CV provista de la misma transmisión EDC (20.340 €).

La nueva derivada motriz se convierte en una alternativa a las híbridas. Se basa en el propulsor de gasolina de tres cilindros y 1,2 litros, dotado de inyección directa y sobrealimentación por turbo. Este Eco-G 120 demuestra mayor flexibilidad y eficiencia que el Eco-G 100 de GLP empleado por el Clio anterior. Las mejoras aportan un 20% de potencia adicional, con lo que el rendimiento final asciende a 120 CV; el progreso también alcanza al par máximo (200 Nm).

El Clio bi-fuel cuenta con dos depósitos de combustible independientes. El de gasolina admite 39 litros. El de GLP ha visto incrementada su capacidad de 40 a 50 litros, lo que contribuye al aumento de la autonomía total del vehículo hasta esos anunciados 1.450 kilómetros.

La conducción de este tipo de motorizaciones no ofrece la menor complicación al usuario. El Clio mantiene intactas sus cualidades dinámicas y hace gala de chispa, aplomo y precisión de movimientos similares. El salto de uno a otro combustible es sencillo y el comportamiento del vehículo apenas varía.

El tren motriz Eco-G 120 consume al menos 6,5 litros cada 100 km mientras quema GLP. Cuando funciona con gasolina se vuelve apreciablemente más austero y gasta 5,4 litros de promedio, pero incrementa de 105 a 122 g/km las emanaciones de CO2. Las prestaciones son razonablemente alegres, semejantes a las ofrecidas por la interpretación TCe de 115 CV: acelera hasta 100 km/h en 9,8 segundos.

El único inconveniente de esta tecnología es que la presencia a bordo de dos tanques de carburante compromete la capacidad del maletero. En el caso del Clio, la merma supone renunciar a un tercio de los 391 litros totales, con lo que quedan 260 litros útiles. El otro contratiempo de optar por un motor a GLP es que la oferta de este combustible es bastante limitada. En Bizkaia solamente lo suministran media docena de estaciones de servicio.

Mas lejos por menos dinero

El empleo de gas licuado de petróleo reduce significativamente los costes de utilización del Clio, porque este combustible es más barato que la Eurosúper 95. Cuesta de media 1,1 € por litro, frente a la horquilla de 1,3 a 1,7 € de la gasolina. La autonomía conjunta de los dos depósitos de combustible depara, además, un aumento de la autonomía. Las emisiones conjuntas de dióxido de carbono de esta solución bi-fuel se quedan en unos 105 g/km con GLP, lo que la hace merecedora de la etiqueta medioambiental ‘Eco’.