Un SUV de confianza con identidad propia
Mitsubishi suma el Grandis al frente de batalla de los SUV electrificados; lo ofrece con hibridaciones ligera (140 CV) y convencional HEV (160 CV) desde 28.600 €
No hay que dejarse llevar por las apariencias ni por los nombres. El Grandis es un gran coche, sin duda, pero no es en modo alguno un coche grande. Mide 4,41 metros, que es una eslora normalita entre los SUV de clase media con los que se pelea. En realidad es la declinación larga del ASX (crece 18 cm), que adquiere identidad propia y juega en una división superior. La firma japonesa asociada al grupo Renault aprovecha otro proyecto de la marca del rombo y lo convierte en transversal.
Del mismo modo que el actual ASX emparenta con el Captur, el Grandis no oculta sus vínculos familiares con el hermano mayor Symbioz. Mitsubishi respeta lo esencial, pero interpreta esa partitura siguiendo un criterio y un ritmo propios. Por eso cuerpos diferentes pueden albergar almas gemelas y los mellizos no suelen parecerse.
El Grandis se ensambla en la planta vallisoletana del Symbioz. Salen de la misma cadena de montaje, por lo que comparten casi todo. Solo al final del proceso uno y otro coche reciben el tratamiento cosmético que los carga de distinta entidad. Las diferencias estéticas son sutiles, pero complican bastante detectar el parentesco al primer golpe de vista. Luego viene la política comercial (precios, garantías, etc.), que se encarga de establecer nuevas distancias entre ambos.
El toque Mitsubishi aporta carácter a la ornamentación interior y al envoltorio del suyo. Lo consigue con el semblante Dynamic Shield, que estiliza facciones e incluye un diseño especial de faros Full LED; la zaga destaca por sus luces LED dispuestas horizontalmente.
El Grandis se coloca en el punto de mira de familias jóvenes que precisan un automóvil espacioso, versátil y seguro. El modelo saca partido a sus dimensiones —4,410 metros de longitud, 2,00 de anchura y 1,58 m de altura— ofreciendo una cabina de cinco plazas oficiales capaz de acomodar a cuatro adultos con bultos; el maletero ofrece 439 o 491 litros, dependiendo de la motorización.
Mitsubishi vende el Grandis con dos motorizaciones parcialmente electrificadas. Esto permite al modelo arrancar bien en un segmento del mercado muy concurrido, en el que la combustión simple cotiza a la baja. Lo dota de ocho años o 160.000 km de garantía, cobertura inusualmente amplia en la categoría, y de un equipamiento acorde al desembolso solicitado. Parte desde 28.600 € con la motorización baja y el acabado más sencillo, precio promocional que sube a 32.800 € en el HEV, que sale con acabado medio.
Hibridación ligera y HEV
El Mitsubishi Grandis da a elegir variantes microhíbrida (MHEV) e híbrida autocargable (HEV). La primera simplifica la electrificación combinando tecnología de combustión con un generador de arranque acoplado a una batería. La unión permite recuperar energía durante las fases de desaceleración y frenado, y utilizar la electricidad para proporcionar asistencia puntual al motor principal. Es un bloque de inyección directa con 1,3 litros vinculado a caja manual de seis velocidades o a transmisión automática de doble embrague y siete relaciones. Entrega 140 CV, que permiten rodar a 180 km/h y acelerar hasta 100 km/h en 10,6 segundos. Reclama a cambio 5,9 litros de promedio y expele 134 g/km de CO₂.
La variante HEV consigue 160 CV combinando varios ingredientes: un cuatro cilindros de gasolina y 1,8 litros (110 CV), un bloque eléctrico principal (50 CV) y otro secundario (20 CV), una batería de 1,4 kWh, un sistema electrónico de potencia y una caja de cambios automática inteligente multimodo. Los modos de respuesta se regulan en función del estado del motor y la demanda de potencia. En ciudad el sistema promete un 80% de funcionamiento eléctrico, contribuyendo a un ahorro de hasta el 40% de combustible. Acredita 4,3 litros de gasto medio y emisiones de 99 g/km de CO₂. El HEV gana algo de poder de aceleración (9,1 segundos).