En un paddock donde las palabras corren más que las motos, Ai Ogura no un chico ruidoso. Es más bien sigiloso. No adopta discursos grandilocuentes. No es un tipo expresivo. Presenta un perfil humilde, reservado. Es el tipo de personajes que rompen estereotipos. “Cuando era pequeño no me interesaba ver MotoGP por televisión. No tenía ídolos como Valentino Rossi, Casey Stoner o Jorge Lorenzo. La persona a la que admiraba era mi hermana”, manifiesta. Karen competía junto a él cuando eran niños, y ella terminaba por delante. “Corríamos en la misma categoría y ella siempre me ganaba. No es un buen recuerdo para mí, aunque para ella sí”, dice con media sonrisa, porque es difícil ver su dentadura. Aquella fue su escuela: Karen, su espejo. En el Gran Premio de Países Bajos, Ogura encontró motivos para irradiar una sonrisa. No es un héroe mediático, sino alguien sencillo que apenas altera el tono en el éxito o en la derrota.
Ogura hace gala de un profundo sentido del honor. Cabe recordar que no aceleró su salto a MotoGP porque quiso aguardar a ganarse el puesto en base a resultados. Por eso esperó en Moto2 hasta proclamarse campeón mundial en 2024 para romper una sequía de quince años sin títulos nipones. Luego abrió la puerta de la categoría reina, donde no ha dejado de progresar. Ya en su estreno en 2025 firmó una quinta posición en su debut que hizo augurar el reverdecer de los éxitos japoneses. Ahora puede presumir de ser el séptimo piloto nacido en Japón ganador de una carrera de la máxima cilindrada; el último era Makoto Tamada, en 2004.
Su triunfo llegó como es su esencia, venido desde un segundo plano, de hecho descendió momentáneamente a la séptima posición, y siempre en ascensión, creciendo con una brillante remontada. El nipón alcanzó el liderato en la salida, pero Jorge Martín se puso al frente en la primera vuelta para llevar gran parte del peso de la carrera.
Violenta caída de Bezzecchi
En la segunda vuelta sucedió un dramático giro de guion para el campeonato. Marco Bezzecchi perdió el tren delantero en la curva 15, en la última chicane de Assen, y sufrió una violenta caída a unos 190 kilómetros por hora. El italiano perdía el liderato del Mundial por primera vez esta temporada en la décima cita del calendario.
Martín empujó con fuerza en los primeros compases y abrió una brecha de más de un segundo sobre Raúl Fernández, quien no arrojaría la toalla. Duelo de madrileños en cabeza. El vencedor del esprint consolidó la primera posición en el decimoséptimo giro. Martín miraba hacia la clasificación general y cedía. Pero en ese mismo instante, Ogura, venido desde la lejanía y tras sobreponerse a un fallo mecánico en el dispositivo de salida que le obligó a recuperar el terreno perdido, rebasó al nuevo líder del Mundial para afianzarse en el segundo puesto.
Primer 'doblete' del Trackhouse
Solo tres vueltas más tarde, cuando restaban seis para la conclusión, Ogura escaló hasta el liderato para emprender una fuga en solitario, sin que nadie pudiera seguir su estela. Con una estética exquisita, trazando las curvas como los ángeles, acariciando los pianos, con dulzura, pero también con determinación en el ataque. Casi 22 años después, un japonés volvía a lo más alto del podio. Ogura se vio secundado por Raúl Fernández para firmar un nuevo doblete del Trackhouse tras el logrado en el esprint. Aprilia recuperó su posición jerárquica con un triplete en Assen.
“Es fantástico, no quiero hablar demasiado porque no tengo mucho que decir. Es muy emocionante. Gracias a todos”, se limitó a decir Ogura, un piloto humilde al que no le gusta hacer ruido pero rompe los cronos a medida que madura la carrera, como aprendió de Karen, la heroína que vivirá orgullosa el éxito de su hermano.
Pero antes de esta sucesión de cambios al frente, Pedro Acosta, en el giro 13, y Francesco Bagnaia, en el 15, abandonaron. El primero por problemas en su antebrazo derecho y el segundo por un fallo técnico. Ambos corrían optando al cuarto puesto.
Marc Márquez, séptimo
Marc Márquez, por su parte, se vio luchando por la cuarta plaza hasta que su mermado cuerpo pasó factura. Cayó al séptimo puesto, un buen resultado mirando al campeonato teniendo en cuenta la caída de Bezzecchi. La prueba se le hizo demasiado larga. No rodó cómodo e incluso se vio obligado a hacer un recto por la grava al estilo Rossi. Pero se queda a los mismos 40 puntos del liderato que ahora es de Martín. Fabio Giannantonio terminó cuarto y también se aproximó al liderato, que ahora es de Jorge Martín, que llegó 9 puntos por debajo del líder y ahora está en la cima con 7 puntos de diferencia. “Es increíble, suena genial. Lo importante era dar un paso adelante respecto ayer. He dado el máximo, pero iba al límite”, expresó, antes de añadir: “Es increíble el liderato, es para lo que he estado trabajando”.
Mención especial para Álex Márquez, que finalizó quinto en el fin de semana de su regreso tras sufrir una fractura de cervical y de clavícula.