Marc Márquez da un importante zarpazo al campeonato
El catalán, que hace dos carreras aparecía a 102 puntos del liderato, se impone con maestría en la República Checa para situarse a 40 unidades de Bezzecchi, baja por pegar a un comisario
La imagen del fin de semana del Gran Premio de la República Checa la dejó Marco Bezzecchi en la carrera al esprint, donde después de sufrir una caída y como producto de la frustración golpeó a uno de los comisarios de carrera, a quien un día más tarde pediría perdón con un sentido abrazo entre lágrimas. Un hecho que ha dejado una grave consecuencia para sus aspiraciones en el campeonato. El italiano fue sancionado sin participar en la carrera dominical. Se abrió así una escenario de oportunidades para sus perseguidores. Todos corrían con una máxima: recortar puntos con respecto al líder de MotoGP.
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Y en este contexto emergió un genio. Decía que una quinta posición le podía venir bien, por eso de que anticipaba que Brno no sería un circuito que beneficiaría a su mermada estructura física. Sin embargo,Marc Márquez es un animal competitivo. El catalán protagonizó una actuación excelsa para pegar un importante zarpazo al campeonato con su segunda victoria consecutiva. Cuando las dudas sobre su capacidad para reeditar la corona asaltaban, renació por enésima vez en su trayectoria deportiva. Es un superviviente nato. Un depredador. En Italia terminó a 102 puntos del liderato, cuando había regresado a la competición después de dos citas ausente tras una doble intervención quirúrgica, en hombro y pie derechos. Dos grandes premios después aparece a 40 puntos. Que puede volver a ser campeón ya es una afirmación, no una incógnita.
Bagnaia toma la iniciativa
La carrera se lanzó con Ai Ogura al frente, protegiendo su condición de poleman. Pero Francesco Bagnaia quiso imponer su manual de estilo: el que dictamina que se siente poderoso con la pista libre. De este modo, el italiano superó al japonés tan temprano como en la segunda vuelta. En ese mismo giro Márquez también adelantó a Ogura para instalarse a rueda de su compañero en Ducati.
Bagnaia abrió una brecha de medio segundo en solo una vuelta. Marc hizo lo propio con Ogura. Márquez y Bagnaia comenzaron a intercambiar vueltas rápidas, pero la diferencia se sostenía. Pulso al aire. Pero en la vuelta 10, Marc logró cerrar la herida. Se alojó a rebufo de Pecco. Los cinco primeros rodaban en menos de cuatro segundos de diferencia fruto de una reñida carrera.
De nuevo Bagnaia reaccionó. Reabrió el medio segundo de ventaja. Pero solo dos giros después Márquez volvió a juntarse. Hacían la goma. Pero esta vez, Márquez llegó para lanzar un ataque definitivo. Restaban cinco vueltas cuando rebasó a Bagnaia. En solo unas curvas generó una diferencia insalvable. Fue demoledor. Detrás, Ogura recurrió a su estrategia habitual, la de ir de menos a más. Dio caza a Bagnaia y trató de irse a por Marc, pero este rodaba decidido a protagonizar una conquista que trasciende de lo numérico, que significa un estímulo anímico indescifrable.
“Es superimportante esta victoria. Además, en un circuito de derechas. Es especial, es algo que buscaba”, confesó. Es la prueba de que tiene nivel en contextos que perjudicaban a su lastimado brazo derecho. Si bien, también reveló que sufrió como pocas veces. “No diré que han sido las seis vueltas finales más largas de mi vida, pero sí del año. Al final iba sufriendo, vaciado”, admitió.
El objetivo de Marc Márquez
Pero el desafío se había completado con éxito y “blanco por dentro”, como dijo por el agotamiento, revelando que dentro de su casco va midiéndose en cada ángulo, administrando esfuerzos, dosificando. La pregunta era cómo observa ahora el campeonato, tras recortar 62 puntos en solo dos citas. “Mi objetivo es pasar el verano y ver cómo volvemos. Obviamente estando a 40 puntos y quedando más de la mitad del campeonato, no te puedes descartar para el título”, sentenció con prudencia para los micrófonos de Dazn.
La exigencia fue máxima tras batirse en duelo primero con Bagnaia y después se vio acechado por Ogura, a quien mantuvo a raya. “Tenía ritmo al final, pero Marc tenía más”, expresó el japonés, satisfecho por su segundo podio del año.
Bagnaia, lejos de lamentos tras haber liderado gran parte de la carrera, también se mostró contento. Al fin y al cabo, es otro que recorta puntos a Bezzecchi. “Me sentía cómodo delante, pero pensaba que el ritmo no era diferente. Me faltaban dos décimas. He sufrido con la presión delantera”, manifestó el italiano, otro que demostró que Ducati puede competir de tú a tú con las Aprilia tras un comienzo de año aciago.
Jorge Martín salva el fin de semana
Jorge Martín era otro que encontraba en Brno una gran oportunidad ante la ausencia de su compañero en Aprilia. El madrileño arrastraba una doble long lap penalty por el accidente múltiple provocado en Hungría. Así, rodó alejado de la cabeza. Pero el noveno puesto le permite quedarse a solo 8 puntos de Bezzecchi en el campeonato. Por su parte, Fabio Di Giannantonio, cuarto pese a que amenazó el podio de Bagnaia, se quedó a 23 puntos. Es decir, la República Checa comprimió un Mundial que parece más abierto que nunca cuando han transcurrido nueve de las veintidós carreras del calendario.
Mientras, Pedro Acosta se vio obligado a abandonar en la última vuelta, cuando rodaba en la quinta posición. Poco antes había sufrido problemas y se tuvo que dejar adelantar para elevar la presión de su goma delantera.
