El armario Nano de Leroy Merlin es uno de los modelos de entrada de la gama orientada a soluciones de almacenaje básicas y accesibles de la marca francesa. Su precio de 90 euros lo sitúa en el segmento más económico del mercado de armarios con puertas abatibles y lo convierte en una opción a tener en cuenta cuando el presupuesto es ajustado.

El armario Nano mide 79,4 centímetros de ancho, 165,5 de alto y 51,6 de fondo. El ancho es el dato más limitante: con menos de 80 centímetros, caben las perchas sin problema y el fondo estándar de 50 centímetros está cubierto pero el volumen total es limitado en cuanto a cantidad de ropa. No es un armario para toda la ropa de una familia, pero sí cumple para una habitación de invitados, un cuarto de niño pequeño o como almacenaje adicional en un dormitorio que ya tiene otro mueble. Su altura de 165,5 centímetros es muy útil y puede dejar un hueco superior que algunos aprovechan para cajas de almacenaje.

Armario puerta abatible Nano

Armario puerta abatible Nano Leroy Merlin

El interior del armario

El interior del armario Nano es sencillo y cuenta con una barra para colgar ropa y una balda. No hay cajones, ni posibilidad de ampliar el número de baldas. La carga máxima soportada es de 16 kilos, una cifra aceptable para un uso doméstico normal pero que conviene no forzar si se van a colgar prendas pesadas como abrigos o chaquetones en cantidad.

Está fabricado en tablero de partículas aglomeradas, el material habitual en esta franja de precios. El acabado es blanco con detalles en roble, una combinación que encaja bien con espacios de todo tipo y que resulta neutra en la mayoría de dormitorios actuales. La trasera tiene un espesor de 12 milímetros, un grosor que indica cierta solidez estructural aunque sigue siendo aglomerado y no madera maciza.

El armario Nano de Leroy Merlin tiene sentido como armario de habitación de invitados, como solución para un cuarto infantil en sus primeros años, como segundo armario en un dormitorio principal o como mueble para un estudio o habitación pequeña donde el espacio no permite más.

Una tienda con historia

Leroy Merlin nació en Francia en 1923, cuando Adolphe Leroy y Rose Merlin fundaron un pequeño negocio dedicado a vender excedentes militares, que pronto evolucionó hacia la venta de materiales de construcción y bricolaje para el hogar. Su concepto pionero fue acercar al gran público productos que antes solo estaban disponibles para profesionales, permitiendo que cualquier persona pudiera mejorar y mantener su casa.

Con el tiempo, la marca creció hasta convertirse en un referente internacional en bricolaje, decoración y jardinería, con presencia en más de 12 países y miles de empleados. En el Estado abrió su primera tienda en 1989 y hoy es uno de los líderes del sector, destacando por la amplitud de su catálogo y su apuesta por la innovación, la sostenibilidad y el servicio cercano al cliente, consolidando una identidad muy reconocida en el ámbito del hogar.