En el corazón de la Rioja Alavesa, rodeada de viñedos y protegida por murallas centenarias, se encuentra Laguardia, el lugar que el mítico cantante Loquillo ha elegido como su nuevo refugio. A apenas 90 minutos de Bilbao, este "rincón mágico" se ha convertido en el santuario personal del artista, quien tras décadas de carrera y una vida marcada por el "escapismo", parece haber hallado su lugar. Según recoge National Geographic del medio local 'Rioja Alavesa', Loquillo afirma que en este lugar "he encontrado una nueva fuerza, he encontrado profundidad".

El cantante Loquillo Europa Press

Según relata la publicación, huyó hacia Donostia buscando "un lugar que me devolviera la luz" tras sentirse asfixiado en su Barcelona natal pero ha sido en Laguardia donde ha decidido echar raíces. Para el músico, esta villa con poco más de 1.400 habitantes es el escenario perfecto para "volver a la base, para beber de las musas, para sentir la música de nuevo".

Una ciudad sobre otra ciudad

Fundada en el siglo X como "La Guarda de Navarra", la villa conserva un casco histórico casi intacto desde la Edad Media, protegido por una muralla con cinco puertas que la convierten en uno de los mejores ejemplos de urbanismo medieval en la zona. Pasear por sus calles es descubrir un trazado que se adapta a la colina, donde destacan joyas como la Iglesia de Santa María de los Reyes y su famoso reloj de autómatas que "baila las danzas tradicionales cuando las campanas replican".

Sin embargo, lo más fascinante de este "refugio" es lo que no se ve a simple vista. Bajo el suelo de Laguardia existe "una ciudad subterránea de bodegas y calados", galerías que mantienen la temperatura ideal para el vino. Este mundo subterráneo, sumado al "mosaico de viñedos, humedales y sierra" que rodea al pueblo, explica por qué el artista se ha enamorado de este paisaje.

Un entorno especial

El entorno de Laguardia "ofrece un respiro visual que ha servido de terapia para el cantante". Muy cerca se encuentran las Lagunas de Laguardia, un lugar protegido que funciona como un "oasis en pleno corazón vasco", ideal para ver fauna y para dar paseos. Estos senderos son, según National Geographic, los mismos caminos que "quizá, llevan hacia las musas con las que Loquillo parece haberse reencontrado en este precioso rincón del paraíso".

Para aquellos que buscan una escapada cercana a Bilbao, Laguardia se presenta como el destino ideal para "desconectar y reencontrarte", siguiendo los pasos de uno de los iconos del rock que ha encontrado allí su "nueva fuente de inspiración".

Una leyenda musical

José María Sanz Beltrán, conocido artísticamente como Loquillo, es uno de los referentes del rock desde finales de los años 70, con una carrera sólida y una personalidad muy reconocible dentro de la música.

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Nacido en Barcelona en 1960, comenzó su trayectoria en plena efervescencia de la movida musical, alcanzando gran popularidad al frente de Loquillo y los Trogloditas, banda con la que firmó algunos de los himnos más icónicos del rock nacional como “Cadillac solitario” o “Feo, fuerte y formal”. Con una estética muy marcada y una voz grave característica, Loquillo ha sabido mantenerse vigente durante décadas, evolucionando hacia una carrera en solitario en la que ha combinado rock, poesía y colaboraciones con distintos artistas. Además, ha destacado por su interés en la cultura y la literatura, poniendo música a textos de poetas y reivindicando una imagen de artista sólido y comprometido. Con el paso del tiempo, se ha consolidado como una figura clave de la música, respetado tanto por el público como por la crítica y considerado un símbolo del rock urbano y clásico.