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Atemperar el queso: cuando el secreto del éxito está en la temperatura

De esta forma saldrán todos sus aromas y se podrá disfrutar de este manjar lácteo como se merece, sin perder ninguna de sus propiedades

Atemperar el queso: cuando el secreto del éxito está en la temperaturaPexels

Cuando te has decidido a comprar un buen queso es una pena no disfrutarlo en su punto óptimo. Y más teniendo en cuenta que algunas variedades de este productolácteo, tan apreciadas por las personas más sibaritas,alcanzan el rango de capricho, dado su precio realmente elevado. Para ello, la clave está en atemperarlo antes de consumirlo.

Atemperar el queso consiste en que coja la temperatura ambienteantes de comerlo. De esta forma saldrán sus aromas y se podrá disfrutar de este gran manjar como se merece.

Por extraño que pueda parecer cuando aprieta el calor, el frío no es amigo de todos los alimentos a la hora de utilizarlos en la cocina o simplemente de comerlos al natural. Aunque sí lo es para conservarlos. Es el caso del queso.

De ahí que haya que guardarlo en la nevera pero sacarlo un tiempo antes de consumirlo. Atemperarlo antes de consumirlo es fundamental porque el frío extremo del frigorífico contrae las grasas y bloquea los aromas. Al llevarlo a temperatura ambiente, el queso se ablanda, recupera su textura ideal y libera todos sus matices de sabor.

El queso se debe sacar de la nevera tiempo antes de consumirlo.

El queso está bien atemperado cuando alcanza una temperatura ambiente de entre 18 °C y 22 °C. Para lograrlo, sácalo del refrigerador entre 30 y 60 minutosantes de consumirlo y déjalo cubierto con un paño. Esto permite que sus grasas se fundan ligeramente, liberando todos sus aromas y sabores ocultos.

Para disfrutar del queso en su estado óptimo conviene saber...:

  • Sabor y aroma: El frío duerme las papilas gustativas. La temperatura ambiente ayuda a volatilizar los compuestos aromáticos, permitiéndote apreciar las notas frutales, herbáceas o tostadas.
  • Textura: El queso frío se vuelve duro o ceroso. Al atemperarse, las grasas lácteas se funden ligeramente, dando como resultado una textura mucho más cremosa y fundente en boca.

El queso frío se vuelve duro o ceroso.

Pasos clave para atemperar el queso a la perfección

– Sácalo con tiempo: Las piezas más curadas o grandes pueden necesitar hasta una hora, mientras que los quesos de pasta blanda (como el Brie o el Camembert) están listos en apenas 30 minutos.

– No lo expongas bruscamente: Deja el queso en su embalaje original o sobre una tabla tapado con un paño limpio. Evita que le dé el sol directo para que su textura no se reseque ni sude demasiado.

– Corta solo lo que vayas a comer: Atempera únicamente la porción que vas a degustar. Si cortas una cuña entera y luego la devuelves al frío, el cambio de temperatura afectará a su calidad y acelerará su deterioro.

Es preferible cortar solo la porción que se vaya a comer, antes de devolver la cuña al frío.

A cada queso, su temperatura

Como ya hemos comentado, por regla general, recomendamos sacar el queso de la nevera al menos unahora antes de servirlo. Sin embargo, esto varía según el tipo de queso.

Por ejemplo, los quesos Brie maduros y cremosos agradecerían un tiempo de reposo prolongado: incluso hasta dos horas, mientras que los quesos Cheddar más duros se benefician de una hora fuera del refrigerador. La excepción a esta regla son los quesos frescos, para los que 30 minutos deberían ser suficientes. En esta categoría entran la mozzarella, la ricotta y el queso de cabra joven, por ejemplo.

En cualquier caso, ojo con el tiempo que se dejan los quesos fuera de la nevera. Los quesos blandos, como el Brie o el Époisses DOP, por su alto contenido de humedad, que favorece el crecimiento bacteriano, no deben dejarse sin refrigerar durante más de cuatro horas. Por contra, los quesos duros, como el Cheddar y el Parmigiano Reggiano, tienen un contenido de humedad mucho menor y, por lo tanto, se conservan bien hasta ocho horas.

Por último, los quesos encerados que no se hayan abierto pueden permanecer sin refrigeración hasta 24 horas, ya que la ceramantiene el queso más frío durante más tiempo.

Los quesos frescos deben permanecer refrigerados hasta casi el último momento.

Un alimento saludable, con medida

Siguiendo estos consejos te beneficiarás del mejor sabor de un producto con interesantes beneficios para la salud. El queso aporta al cuerpo humano proteínas de alta calidad para la masa muscular, calcio y fósforo para fortalecer huesos y dientes, y vitaminas esenciales como la B12, que apoya el sistema nervioso. Además, provee grasas y energía, aportando un gran efecto saciante a la dieta.

Es por ello bueno para la salud ósea. Dada su alta concentración de calcio previene enfermedades como la osteoporosis.

Al mismo tiempo ayuda al desarrollo muscular. Sus proteínas completas colaboran en la reparación y formación de los músculos.

Sin olvidar su contribución a la función cerebral y sanguínea. La vitamina B12 es clave para la producción de glóbulos rojos y la función cognitiva.

El queso aporta al organismo proteínas de alta calidad para la masa muscular, calcio y fósforo.

Además, el queso protege los dientes contra la erosión ácida y reduce el riesgo de caries. Y por último, ayuda a disminuir los picos de azúcar en la sangre gracias a su aporte proteico.

No obstante, al tratarse de un alimento denso en calorías y grasas saturadas, se recomienda un consumo moderado y adaptado a cada persona.

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Opciones más ligeras o bajas en grasa son el queso fresco o versiones desnatadas, que te permitirán disfrutar de sus proteínas y mineralessin un exceso de calorías.