Con la llegada del calor, muchos empezamos a mirar el plato con otros ojos. Queremos comer más ligero, pero sin pasar hambre ni renunciar al sabor. La batata es una de las respuestas más inteligentes a ese dilema. Rica en fibra, en vitamina A y en potasio, tiene un índice glucémico más moderado de lo que su dulzor haría sospechar. Y, sobre todo, da mucho juego. Aquí van cinco maneras de darle una vuelta, que demuestran lo fácil que es transformar una simple verdura en platos llenos de sabor.
Puré de batata con limón y aceite de oliva
Ingredientes:
- Batata
- Aceite de oliva virgen extra
- Limón
- Sal
- Pimienta negra.
Lo tendrás en unos pocos minutos de la siguiente forma:
Cuece la batata pelada hasta que esté bien tierna, escúrrela y aplástala con un tenedor. Añade un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra y unas gotas de limón. Remueve bien. Sin nata, sin mantequilla, sin nada que sobre. El resultado es un puré más ligero que el tradicional, con un frescor que sorprende. Se puede usar como base de otros platos o tomarlo tal cual con un poco de ensalada verde.
Truco: el limón no es decorativo, equilibra el dulzor de la batata. No lo omitas aunque parezca un detalle menor.
Batata al horno con ajo, aceite y pimentón
Ingredientes:
- Batata
- Ajo
- Aceite de oliva
- Pimentón dulce o picante
- Sal
- Perejil seco
Prepara este plato siguiendo estos pasos básicos:
Pela y corta la batata en dados o en gajos. Colócala en una bandeja de horno con un chorro de aceite, dos dientes de ajo laminados, sal y pimentón al gusto. Hornea a 200 grados durante unos 25 minutos, dando la vuelta a mitad de cocción. Es el acompañamiento perfecto para cualquier proteína, pero también funciona sola como cena ligera con un huevo a la plancha al lado. El pimentón le da un carácter que la patata asada de toda la vida no tiene.
Truco: si los gajos te quedan blandos por dentro pero sin dorar por fuera, sube la temperatura los últimos cinco minutos o usa el grill.
Tortilla de batata y cebolla
Ingredientes:
- Batata
- Cebolla
- Huevos
- Aceite de oliva
- Sal
Aquí te indicamos cómo hacer tu tortilla de batata:
Cuece la batata al vapor o en el microondas hasta que esté tierna. Sofríe cebolla en juliana a fuego lento hasta que se poche bien, sin prisa. Mezcla la batata en dados con la cebolla y los huevos batidos, sala y cuaja en la sartén como una tortilla normal. La batata funciona exactamente igual que la patata pero con ese punto dulce que contrasta con el huevo. Es más ligera en calorías y igual de reconfortante. Fría está incluso mejor que recién hecha, así que es perfecta para el tupper del día siguiente.
Truco: cuece la batata en el microondas envuelta en film transparente, cinco minutos a máxima potencia. Rápido, sin manchar y queda perfecta.
Chips de batata al horno
Ingredientes:
- Batata
- Aceite de oliva
- Sal
- Especias al gusto (orégano, pimentón, ajo en polvo...)
Puedes elaborar tus galletas de mantequilla de la siguiente manera:
Corta la batata en rodajas muy finas, lo más uniformes que puedas. Extiéndelas en una bandeja con papel de horno sin que se superpongan, pincélalas con muy poco aceite y espolvorea sal y la especia que más te apetezca ese día. Hornea a 180 grados unos 25 minutos, dando la vuelta a mitad. Quedan crujientes por fuera y ligeramente tiernas por dentro. Una alternativa real a las patatas fritas de bolsa que se prepara sola mientras haces otra cosa.
Truco: cuanto más finas las rodajas, más crujientes quedan. Si tienes mandolina, úsala. Si no, tómate el tiempo de hacerlas bien con el cuchillo.
Batata rellena
Ingredientes:
- Batata
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra
- Queso (rallado o en trozos)
- Toppings al gusto (aguacate, atún, hummus o verduras salteadas)
Lo tendrás en unos pocos minutos de la siguiente forma:
Lava bien la batata y ásala entera en el horno a 200 °C durante unos 40–50 minutos, hasta que esté muy tierna (también puedes hacerla en el microondas para ahorrar tiempo). Ábrela por la mitad sin llegar a separarla del todo y aplasta ligeramente el interior con un tenedor. Añade un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta negra. Incorpora el queso para que se funda con el calor y termina con los toppings que más te gusten. El resultado es un plato sencillo, completo y muy versátil, que puedes adaptar según lo que tengas en casa.
Truco: no sobrecargues la batata con demasiados ingredientes. Con uno o dos toppings bien elegidos es suficiente para que el sabor destaque.