Las patatas son ese humilde producto llegado a Europa desde América a partir del siglo XVI y que se convirtió pronto en uno de los principales sostenes de la alimentación en todos los hogares. En la actualidad es casi omnipresente en cualquier momento: fritas como aperitivo o como guarnición, cocidas en ensalada, guisadas, confitadas, en tortilla…

Durante mucho tiempo fue la base alimenticia en la casa más humildes, basta recordar el cuadro de Van Gogh Los comedores de patatas, en el que retrató a campesinos con la crudeza oscura de sus primeros trabajos.

Patatas a lo pobre listas para servir a los comensales. NTM

Por ello no es de extrañar la existencia de una receta en nuestra gastronomía que reciba el nombre de patatas a lo pobre. En este caso pobre refiere en que falta un ingrediente principal y que una tradicional guarnición de patata se convierte en el protagonista de la mesa. En el fondo se trata de dar un poco de presencia, de gracia a un forma de cocinar este tubérculo cuando va a ser acompañamiento. Su preparación no deja de recordar a las patatas panadera, solo que en este caso se lleva el protagonismo.

Sencilla de hacer esta preparación con unos ingredientes básicos presentes en todos los hogares: patata, cebolla, pimiento y ajo con un poco de pimentón, se puede hacer también en la freidora de aire ahorrando sobre todo en aceite.

Receta de patatas a lo pobre

Ingredientes

  • 4 patatas enteras
  • Un pimiento verde
  • Una cebolla mediana
  • Dos dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Sal.
  • Dos huevos (para que sea un poco menos pobre)
  • Pimentón dulce (opcional)
  • Orégano (opcional)

Elaboración

Lavar y pelar las patatas. Cortarlas en ruedas finas, de no más de medio centímetro. Una mandolina puede ser muy útil en esta labor. Precalentar la freidora a 200º y programarla para 40 minutos. Poner la patatas en un bol para impregnarlas de aceite y mezclarlas bien antes de ponerlas en la cesta de la freidora. Una vez precalentada, meter las patatas y que se vayan cocinando.

Mientras, picar en juliana fina la cebolla y el pimiento verde. Para darle un poco de color se puede poner también un trozo de pimiento rojo, mitad y mitad. Pelar y picar el ajo. Pringar con aceite todo.

Tras los primeros 10 minutos de cocinado, abrir la cesta revolver la patatas y añadir el resto de la verdura y cerrar. Pasados otros 10 o 15 minutos, es el momento de espolvorear una cucharada de pimentón dulce si se desea, revolviendo bien para que se mezcle. También el de añadir otras hierbas o especias aromáticas. Esperar a que pase el tiempo programado para que se termine de cocinar. Si se quiere evitar que queden demasiado secas y se cuezan un poco se puede añadir medio vaso de agua.

También sirve como guarnición, en este caso de albóndigas. NTM

Para que sea un poco menos pobre, y suele ser un complemento clásico de esta receta, se puede añadir huevo. En la receta tradicional se fríe. En este caso se añade cuando se llega a lo 20 minutos de cocinado. Se casca dentro de la cesta, sobre las patatas, y listo. La yema no tiene que cuajarse, basta que quede melosa y se pueda romper al comerlo.

También se puede enriquecer con unas lascas de bacalao, unos tacos de jamón o añadiendo queso rayado en los últimos momentos para que se funda. Eso sí, no poner demasiado o lo que se consigue es que las patas dejen de ser protagonista para convertirse en guarnición.