El Arenas dijo adiós a Gobela de la mejor manera posible. Goleó el equipo de Jon Erice al Real Madrid B (4-1) en una cita especial al tratarse del último partido de la temporada en un campo que ha impulsado y de qué manera al cuadro arenero, imponente como local en la primera mitad de un curso marcado por una notable exigencia en Primera Federación. Ha brillado en feudo propio el Arenas en una primera vuelta del campeonato en la que ha sumado un total de 24 puntos, 20 de ellos en Gobela. Con un balance de seis victorias, dos empates y solo dos derrotas con un saldo de 19 goles a favor y 12 en contra en los diez encuentros disputados ante su afición puso el punto final a su estancia en Gobela un equipo que solo ha sido capaz de coleccionar cuatro puntos de 27 posibles a domicilio.
Como peor visitante del grupo I de Primera Federación, pero con cuatro puntos de margen respecto a la zona de descenso gracias al magnífico rendimiento ofrecido en casa encara el Arenas una segunda vuelta liguera en la que deberá adaptarse lo más rápido posible a su nuevo hogar. Fadura, donde ya entrenan los jugadores, emerge no en vano como un nuevo fortín a construir. Pasar de la hierba artificial de Gobela a la natural de Fadura, con lo que ello implica a mitad de curso, es el gran desafío de un equipo que ha sabido explotar a la perfección su sintonía con un entorno que le ha resultado favorable.
No es solo lo que Gobela le daba al Arenas, sino lo que le restaba a sus rivales, incómodos en un contexto en el que los rojinegros han sabido moverse como pez en el agua para adjudicarse una meritoria cantidad de puntos. Los triunfos firmados ante Arenteiro (2-1), Unionistas (2-1), Guadalajara (3-0), Osasuna B (1-0), Bilbao Athletic (3-1) y Real Madrid B (4-1), con empates frente a Cacereño (2-2) y Lugo (0-0) y derrotas únicamente contra Tenerife (1-4) y Talavera (1-2) ponen de manifiesto el gran hacer como local de un equipo que afronta ahora dos partidos consecutivos lejos de casa antes del estreno en Fadura.
Será el próximo 1 de febrero, después de visitar al Cacereño este domingo a partir de las 16.00 horas y a Osasuna B el sábado 24 (16.15 horas), cuando el Arenas salte a escena en un campo remodelado para la ocasión. Con un aforo que aumenta para dar cabida a 3.000 espectadores, el conjunto rojinegro buscará mantener una solidez en casa que necesitará a buen seguro en la búsqueda de la permanencia. Si bien el debe se encuentra en los resultados firmados a domicilio, a nadie se le escapa la importancia de que la obligada mudanza a Fadura afecte lo menos posible al rendimiento de un grupo de futbolistas que encara un desafío trascendental en el devenir de la temporada.
OURENSE, PRIMER RIVAL
El primer adversario en visitar Fadura de aquí a tres semanas será el Ourense, rival que se encuentra ahora mismo un puesto por detrás del Arenas con solo dos puntos menos. Los otros equipos que pasarán por Fadura serán, en el siguiente orden: Ponferradina, Barakaldo, Pontevedra, Avilés, Celta de Vigo B, Mérida, Racing de Ferrol y Zamora, contrincante ante el que el Arenas cerrará la liga el penúltimo fin de semana de mayo.
Un largo y exigente trayecto le queda hasta entonces al equipo que dirige Jon Erice, quien reconoció al término del partido del pasado sábado en Gobela que "a partir de ahora, entre comillas, vamos a pasar a jugar fuera de casa todos los partidos a nivel de lo que es el terreno de juego y ese es el mayor reto que tenemos en la segunda vuelta, dar un paso adelante empezando a ganar partidos fuera manteniendo lo de casa, que no es nada fácil".