CELTA B: Rubén Blanco, Kevin, Víctor Vázquez, David Costas, Maceira, Levy Madinda, Aitor, Antón, Camochu (Min. 87; Thaylor), Santi Mina (Min. 73; Félix) y David Añón (Min. 79; Marcos Torres)..

ARENAS: Txemi, Gurtu, Pereda, Manu (Min. 80; Jonan), Goiria, Alzola, Txopi, Zumalakarregui, Aitor Ramos (Min. 56; Ollora), Rober (Min. 79; Requejo) y Murci.

Árbitro: Víctor Gijón Peñas (Castilla y León). Enseñó tarjetas amarillas Maceira, Rober, Aitor Ramos, Gurtu, Pereda y Goiria.

Incidencias: Unas 1.300 espectadores en Barreiro.

bilbao. El partido de ida de la eliminatoria final por el ascenso a Segunda B acabó en empate a cero entre el Celta B y Arenas. Los de González Etxebarria, en un partido de mucha tensión, rayaron la perfección en defensa y controlaron al conjunto vigués, que dominó en el choque.

El Arenas llegó a este primer partido de la ronda final por el ascenso a Segunda B, con el objetivo de mantener la portería a cero y obtener un buen resultado para que las opciones de ascenso se decidan en Gobela. Los rojinegros afrontan el choque con los efectivos bastante tocados pero con la moral muy alta.

Javi González Etxebarria confió de nuevo en el once inicial que el anterior sábado eliminó al Cayón en Gobela. El único cambio fue en la banda izquierda, donde Rober saltó de titular por Valero. Desde el comienzo, el filial vigués dominó y fue el dueño del esférico. Los gallegos asediaban la meta de Txemi pero sin mucha profundidad. La mejor oportunidad fue para Aitor, pero su disparo se marchó fuera. El Arenas se puso el mono de trabajo y cerró las líneas ante las continuas entradas de los jugadores vigueses. Zumalakarregui, en el minuto 15, a la media vuelta, pegó un disparo enorme que el cancerbero local despejó con el pie. La primera mitad fue muy intensa y electrizante, por lo que el colegiado tuvo que templar los nervios de ambos equipos enseñando varias tarjetas. Para el minuto 24, dos jugadores rojinegros ya habían sido amonestados.

En la segunda mitad, la tensión e intensidad bajó unos grados. González Etxebarria reorganizó su sistema de juego e impuso dos líneas defensivas, una de cuatro y otra de cinco, y Murci por delante. El filial vigués creó mucho peligro por bandas pero la zaga rojinegra rechazó sin contemplaciones cualquier acercamiento sobre la meta de Txemi.

Ollora entró por Aitor Ramos, amonestado con tarjeta amarilla, para dar aire fresco al ataque rojinegro. El cambió surgió efecto y el delantero alavés se inventó una jugada personal con regate en el área pero su disparo se fue rozando el poste. Los gallegos achuchaban pero cada vez con menos punch y el Arenas empezó a crear juego de ataque con Ollora como buque insignia, ya que Murci pasó inadvertido durante bastantes minutos del encuentro. González Etxebarria metió en el campo a Requejo y Jonan para fortalecer aún más la defensa y ambos respondieron a la perfección. Ollora puso un punto de frescura al choque con su vertiginosa velocidad en las contras. En la recta final, el conjunto vigués quemó sus últimas bazas, pero el Arenas se mantuvo firme en defensa y consiguió un valioso empate para el partido de vuelta.