El oasis del Camp Nou
El Hércules, único equipo que ha vencido esta campaña al Barcelona, no gana desde entonces fuera y no ha anotado ni un gol como visitante en seis partidos
El espejo es mirarnos en el partido de Barcelona pero no lo estamos haciendo". Reflexiona en alto Sendoa Agirre. Lo comenta porque la estela de ese 11 de septiembre de 2010 se difumina ya que el Hércules no ha sido capaz de ganar fuera de casa después de aquella gesta en el coliseo azulgrana, donde en 16 meses antes nadie había podido cantar victoria. Cuatro meses después del hachazo de los alicantinos, nadie ha podido repetirlo. Nadie más, ningún equipo ha podido ganar a los hombres de Guardiola en lo que va de temporada. Ni en casa, ni fuera, ni en Champions, ni en Liga, ni en Copa. Es tan imborrable esa huella del Hércules en el Camp Nou, pese a que dibujase una carrera en picado lejos del Rico Pérez desde entonces, que sirve para entronizar a un equipo configurado con las bases de la Segunda División y con la potencia, sobre todo en ataque de ilustres como David Trezeguet -diez goles lleva el francés-, Royston Drenthe o Nelson Valdez, de nombre menos mediático pero de efervescencia anotadora: siete dianas ha firmado en esta primera vuelta.
Nada tiene que ver este Hércules -ahora es decimosegundo con 22 puntos- con aquel que en la primera jornada se enfrentó al Athletic. El conjunto rojiblanco se impuso 0-1 y pilló a una maquinaria que aún estaba encajando sus piezas. Ni Trezeguet, ni Drenthe -que ayer no se ejercitó con el grupo por un golpe en la rodilla, pero que estará disponible para San Mamés-, ni Valdez participaron en aquel encuentro. Sí estuvieron, no obstante, en el siguiente duelo liguero: contra el Barcelona. El delantero paraguayo, que militó cuatro años en el Werder Bremen y otros cuarto en el Borussia Dortmund antes de recalar el pasado verano en el equipo de Esteban Vigo, anotó los dos tantos que le dieron el triunfo a los alicantinos en el feudo del cuadro catalán, que ni siquiera pudo rascar un gol. Sendoa Agirre desgranó para este periódico las claves de aquella victoria, una referencia, un trozo de historia para el Hércules: "El entrenador insistió en que había que estar encima de ellos pero sin entrarles e intentar robar la pelota cuando recibieran de espaldas". En el terreno de juego, cuenta el erandiotarra, "les obligamos a jugar por las bandas porque podíamos controlar sus centros al ser más fuertes en el juego aéreo".
Y tras esa lumínica victoria se fue construyendo un equipo que ganó al Sevilla (2-0), que empató con el Villarreal (2-2), que llegó a tener contra las cuerdas al Real Madrid, aunque el marcador fuera más contundente (1-3), y que hace dos semanas avergonzó al Atlético de Madrid (4-1). Trezeguet -que es el máxima anotador del equipo con diez- y Drenthe -polémicas aparte-, junto a Valdez sostienen a un Hércules que, no obstante, naufraga lejos de su campo. "El partido de Bilbao es muy importante. Fuera de casa no estamos teniendo buenos resultados y somos los primeros que queremos cambiar esa imagen", destacaba ayer Sendoa Agirre. No en vano, los de Esteban Vigo no han vuelto ha saborear el triunfo a domicilio desde la proeza en el Camp Nou. Es más, los alicantinos no han perforado la meta rival fuera de su campo desde el 24 de octubre, es decir, no han visto puerta en lo seis últimos encuentros como visitantes. El dato escuece: el Hércules sólo ha anotado como foráneo los dos goles del estadio azulgrana y uno más en la octava jornada en su visita a Almería. Además, otro apunte: no ha ganado en ninguno de sus 19 partidos en San Mamés
dos meses sin cobrar La falta de gol se une a la ausencia de euros en el club. La plantilla y los empleados del primer equipo no cobran desde hace dos meses. La situación provocó que Drenthe se negara a entrenar hasta que se solucionara el asunto -después pidió perdón- y ahora empieza ya a quemar a jugadores. Parece ser que esta semana podrían llegar los pagos de las nóminas de los meses de noviembre y diciembre.