Siborit pone el fútbol y Guillermo, el gol
El filial rojiblanco suma una victoria de calidad y encadena siete jornadas consecutivas sin perder
BILBAO ATHLETIC: Iturrioz, Albizua, Bóveda, Santamaría, Etxebarria, Quintanilla, Unai Medina (Min. 89, Miñes), Cerrajería, Guillermo (Min. 81, Reguero), Goñi (Min. 76, Eraso) y Saborit.
REAL UNIÓN: Otermin, Ladero, Josu Iglesias, Quero, Durán, Goikoetxea, Sarasola, Brit (Min. 84, Iker), Eneko Romo (Min. 74, Esnaola), Castellano y Descarga (Min. 69, Álamo).
Goles: 1-0: Min. 68, Guillermo.
Árbitro: Bilbao Vizcaíno. Amonestó al local Albizua y a los visitantes Durán, Goikoetxea y Castellano. Expulsó por doble amarilla a Josu Iglesias y al entrenador vistante Miguel Sola.
Incidencias: 400 espectadores en las instalaciones deportivas de Lezama.
LEZAMA. Crecidos ante la adversidad. Con una plaga de bajas. Lesiones, jugadores convocados por el primer equipo, escasez de defensas, un rival situado en puestos de honor... Todos los factores sumaban fuerzas en contra del Bilbao Athletic. Pero el equipo dirigido por Luis de la Fuente consiguió sacar adelante un partido gracias, sobre todo, a un buen segundo tiempo en el que supieron controlar el juego del Real Unión, un equipo que, a pesar de encontrase bien colocado en la tabla, está inmerso en un pequeño proceso de metamorfosis con la llegada al banquillo de un nuevo entrenador: Miguel Sola. El exjugador del Athletic se medía a su amigo De la Fuente en su segundo partido al frente del conjunto fronterizo. El filial rojiblanco consiguió llevarse el gato al agua gracias a un gol firmado por el ariete Guillermo en el segundo tiempo. Un triunfo que sirve para encadenar siete jornadas consecutivas sin conocer la derrota.
De la Fuente presentó un once de circunstancias, con todos los defensas disponibles sobre el césped. La fórmula no desentonó. En el primer tiempo se pudo ver un mayor dominio del Real Unión, que esperaba las precipitaciones y los errores del Bilbao Athletic para salir disparados como un resorte al contraataque.
Los primeros sustos en el área rojiblanca no tardaron en llegar. Antes del minuto 10, Goikoetxea ya pidió un penalti tras ser derribado por un central, pero el colegiado no quiso saber nada de la jugada. Pero el público asistente se quedó sin aliento en el minuto 18, cuando una falta desde a banda izquierda botada por Quero fue cabeceada al fondo de la red. El asistente del colegiado Bilbao Vizcaíno señaló fuera de juego para desesperación de los visitantes. Al término del partido, Miguel Sola declararía que con sus decisiones y con semejantes apellidos "al árbitro solo le faltó ponerse la camiseta rojiblanca".
En el primer tiempo no se vio fútbol. El centro del campo era un solar por el que ninguno de los dos equipos quiso pasear el cuero y este volaba de defensa a delanteros con algún que otro escarceo por las bandas. A un suspiro del descanso el Bilbao Athletic dio señales de vida con una jugada que sería el preludio de lo que acontecería en el segundo tiempo. Enric Saborit construyó un contragolpe por el centro del campo y, tras hacer una pared con Goñi, disparó dentro del área. Otermin se encargó de mantener el empate a cero.
En el segundo tiempo el Bilbao Athletic cambió el partido. No solo se hizo con el control del balón, también supo desarticular las intentonas del Real Unión por crear algo ofensivamente. Saborit destapó el tarro de las esencias y, bien apoyado por Cerrajería y un Eneko Bóveda que ha aprendido a sacarle jugo a trabajar a banda cambiada, lideró el juego del equipo local. Por su banda llegaron las jugadas de más peligro, pero en ninguna de ellas se conseguía rematar con acierto.
En el minuto 68 Cerrajería se inventó un pase en profundidad para que Guillermo, tras recortar con sangre fía a un defensa batiese por bajo al meta guipuzcoano. La expulsión de Iglesias dos minutos después allanó el camino hasta el minuto noventa. Los puntos quedaron en casa.