BILBAO ATHLETIC: Iturrioz, Ramalho, Etxebarria, Santamaría, Galán, Quintanilla, Cerrajería, Igor Martínez (Min. 84, Reguero), Adrien Goñi (Min. 70, Morán), Ibai Gómez y Laborda (Min. 61, Mentxaka).
LOGROÑÉS: Rubio, Izquierdo, Molina, Torres, Garrido, Nacho (Min. 65, Gregory), Gibanel, Borrel (Min. 46, Gaspar), Cervero, Arpón (Min. 74, Adama) y Del Moral.
Gol: 1-0: Min. 20; Adrien Goñi, de penalti.
Árbitro: Flores Roda (navarro). Enseñó tarjetas amarillas a los locales Cerrajería, Etxebarria, Galán y Reguero; y a los riojanos Garrido, Molina, Nacho y Gaspar.
Incidencias: 700 espectadores en la matinal de Lezama.
lezama. El filial rojiblanco logró una pírrica pero merecida victoria ante un rival que empezó muy bien pero fue diluyéndose a medida que transcurría el encuentro. Un triunfo cómodo aunque el exiguo resultado pudo amargar la matinal cuando, a dos minutos del final, Urtzi Iturrioz tuvo que emplearse con los pies ante un remate de Gibanel que ya se cantaba como el empate.
Era una mañana de debuts, Jonás Ramalho apareció en el once, Urtzi también, por lesión de Aitor, y Mentxaka y Reguero sumaron sus primeros encuentros saliendo desde el banco. El inicio visitante fue avasallador. De verde fosforito iluminaron como flashes el rápido césped de Lezama. Serios y seguros atrás jugaron en terreno bilbaino. Dos rápidas contras de Igor Martínez, bastante entonado como su compañero de fatigas Ibai Gómez, avisaron del peligro local. Y seguido llegó la jugada clave en una caída de Etxebarria, por agarrón de Garrido, en un córner que el colegiado se atrevió a pitar. El capitán, Adrien Goñi, no falló desde los once metros.
Entonces el Logroñés se sintió herido, noqueado en su línea de flotación, y nunca más llegó a ser el mismo. Jugadores de gran envergadura y gran pasado, incluso en Primera División como Arpón e Izquierdo, no pudieron enderezar la nave riojana y sucumbieron con su primera derrota. Los destacados Igor e Ibai seguían probando suerte por los de casa. A falta de media hora un zurdazo de Gaspar se marchó fuera por poco y Rubio respondió bien ante un buen remate de Ibai. El Logroñés apretó los dientes en la recta final. El empate estaba muy cerca y había que intentarlo. Lo tuvo Gibanel, pero los reflejos de balonmano del portero rojiblanco evitaron el desastre y propiciaron el primer triunfo de los dirigidos por Luis de la Fuente.