bilbao. Juegan contra la historia. Los que suben, son candidatos al descenso y el Santutxu, reciente campeón de División de Honor, quiere romper con la tradición y buscará mantener la categoría en su cuarta participación en la exigente Tercera División. Mitxelo, presidente del club bilbaino, comentaba que "estamos ilusionados aunque será una competición dura con dos tipos de equipos. Con la plantilla compensada que hemos hecho y con el buen ambiente de la caseta intentaremos mantener la categoría, partido a partido. A base de trabajo vamos a intentar consolidarnos". Son las sensaciones del mandatario.

El club de Mallona ha pujado por mantener el bloque que se alzó con el campeonato y sumadas las seis incorporaciones y los ascensos del juvenil lucharán por lo que parece imposible en los últimos cursos. Marquitos, míster de los rojillos, argumentaba que "estamos muy contentos y con ganas de empezar. Lo más importante era mantener el bloque y las incorporaciones son buenas, así que espero que nos ayuden a ser competitivos. Es un reto personal para todos competir en Tercera, disfrutar del año y buscar objetivos próximos en cada encuentro".

La plantilla del Santutxu la componen quince jugadores que repiten, cuatro juveniles y media docena de caras nuevas -aunque en el caso de Ariño y de Arkaitz, ambos ya pasaron por la entidad de Mallona en categorías inferiores-. El Santutxu recién ascendido visita Las Llanas en la primera jornada para cruzarse con el Sestao, recién descendido de Segunda B.