La Comisión Europea ha considerado hoy que el aire acondicionado es "necesario" en numerosas ocasiones, como la de poder trabajar o descansar durante episodios de calor extremo.

El suceso, que ha afectado a buena parte del continente durante las últimas semanas con valores superiores a los 35 grados en amplias zonas de Europa con récords históricos en multitud de países, ha reabierto el debate sobre la adaptación del parque residencial europeo a un clima cada vez más cálido impulsando la utilización del aparato acondicionado, algo con lo que no todo el mundo está de acuerdo.

Por un lado, la portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Paula Pinho, ha abierto la puerta a que su papel frente al cambio climático pueda debatirse "a nivel político", aunque recalcó que su implantación corresponde únicamente a los Estados miembros y a la elección individual y personal de los consumidores

Por su parte, la portavoz comunitaria de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, ha afirmado que, ante la posibilidad de que el episodio meteorológico ocurrido recientemente se prolongue todo el verano, Bruselas debe actuar “dentro de sus competencias” y no tiene que decir a los ciudadanos "lo que deben o no deben hacer". En este sentido, ha insistido en que el Ejecutivo comunitario no tiene una posición "a favor o en contra" del climatizador y ha defendido que las decisiones sobre la instalación de estos equipos en viviendas particulares no corresponden a la Comisión, cuya tarea pasa por garantizar que estos aparatos sean "lo más eficientes posible" desde el punto de vista energético. 

Asimismo, ha avanzado que el próximo Plan de Acción para la Electrificación, que presentará Bruselas "en unas semanas", estudiará medidas para impulsar el tendido eléctrico de los sistemas de calefacción y refrigeración y analizará aspectos como el origen de la electricidad que alimenta estos aparatos

Las declaraciones de la Comisión llegan después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtiera este fin de semana de que "más de 1.300 personas han muerto en Europa desde el 21 de junio por causas relacionadas con las altas temperaturas". Además, también alertó de que el continente se está calentando a un ritmo "dos veces superior a la media mundial".