“Hoy es el comienzo de una nueva era, colocamos la piedra angular de nuestro nuevo futuro”, explicó hoy Thomas Klein, director de Mercedes-Benz Vans, con motivo del inicio de la producción en serie de su nuevo modelo full-electric en la planta de la multinacional alemana en Gasteiz. La factoría alavesa fue escenario de un acto institucional de inicio de la producción del nuevo vehículo en el que participaron el lehendakari, Imanol Pradales; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el CEO de Mercedes-Benz Group, Ola Källenius; el director de Mercedes-Benz Vans, Thomas Klein, y el director de la planta vitoriana, Bernd Krottmayer

No ahorraron calificativos los directivos de Mercedes-Benz para describir la trascendencia del hito que ayer marcó la factoría gasteiztarra para la marca de la estrella. En este sentido, Klein destacó que el monovolumen 100% eléctrico fabricado en Gasteiz es el primer vehículo que el Grupo produce en la plataforma VAN.EA, cuyas obras de adaptación en la fábrica han supuesto una gran transformación en las instalaciones gracias a una inversión de unos 1.000 millones de euros. “Hace dos años, pusimos la primera piedra de la llamada fábrica del futuro. Esa visión se ha hecho realidad”, dijo Krottmayer en su intervención para añadir que “con la producción del Mercedes-Benz VLE, Gasteiz entra con fuerza en una nueva era industrial”. “Digital, eficiente y orientada al futuro” es la definición que los directivos ofrecieron de la nueva fábrica, en la que en una sola línea de producción se podrán producir distintos modelos y que aumenta la superficie de las instalaciones de Mercedes-Benz en hasta más de 800.000 metros cuadrados. 

“Vamos a mantener la producción del Clase V unos cuantos años, pero el VLE va a ser nuestro producto estrella en Gasteiz”, había subrayado Klein previamente. Klein evitó concretar qué producción del nuevo VLE se prevé para este año y para 2027, insistiendo en que dependerá de la marcha de la producción y la demanda. En este sentido, recordó la próxima reactivación del tercer turno, con la que se pretende impulsar la integración del VLE y de futuros nuevos modelos basados en la plataforma VAN.EA. En cualquier caso, apuntó que en 2027 saldrá de la cadena gasteiztarra un “número significativo” de la Clase V y que el VLE se irá imponiendo progresivamente, teniendo en cuenta además que la previsión de Mercedes es abrir el VLE a mercados como Estados Unidos, Corea del Sur o India.

Como referencia, a finales del año pasado, cuando se presentó el programa productivo de 2026, la factoría de la calle de Las Arenas preveía fabricar unas 7.000 unidades del nuevo modelo. El director de la planta también recordó que el 13 de julio se recuperará el tercer turno en toda la factoría y destacó asimismo que esto ha supuesto que recientemente un centenar de trabajadores temporales han pasado a indefinidos.

En este sentido, Krottmayer definió la factoría de la capital alavesa, la mayor de Euskadi con 5.000 empleos directos, con cuatro palabras: flexibilidad, digital, referencia y equipo. “Tenemos una larga tradición aquí y hoy es un día muy especial porque llegamos al pico de nuestra transformación de los últimos dos años”, insistió Krottmayer. De este modo, las instalaciones alavesas, con la plena activación de la plataforma VAN.EA, producirán en paralelo la Vito y la Clase V, además del nuevo VLE. Las baterías de este nuevo modelo las suministrará la china CATL, que actualmente está preparando su fábrica en Hungría para esta producción. Mientras tanto, Mercedes tiene otros proveedores temporales.

El lehendakari destaca "la obligación de ser atractivos"

 “Herzlich willkommen im Baskenland! Welcome to Euskadi!”, en alemán e inglés comenzó el lehendakari, Imanol Pradales, su discurso, que destacó que el nuevo modelo “coloca a nuestro país en el centro de vuestra estrategia global, en un segmento, el del vehículo eléctrico, en el que los europeos estamos obligados a recuperar terreno perdido”. El lehendakari recordó que en su anterior visita a la factoría ya defendió la “obligación de ser atractivos y tener la capacidad de sacar la cabeza ante gigantes globales como los que nos rodean”. “El mundo no espera y la innovación y la excelencia industrial son la mejor garantía de progreso y bienestar”, subrayó. 

En este sentido, citó algunas de las iniciativas que ha puesto en marcha su Ejecutivo, como el Plan de Industria - Euskadi 2030 y la denominada autopista regulatoria, el renovado Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 y el Centro de Fabricación Avanzada, BAM, que el Gobierno Vasco impulsa junto a la propia Mercedes-Benz y la Diputación alavesa, entre otros agentes. 

“Euskadi y Mercedes mantenemos una apuesta recíproca, de pasado, presente y futuro, basada en la innovación y la excelencia industrial. Competimos a nivel global en un escenario de máxima exigencia e incertidumbre, en el que nadie regala nada. Y volvemos a unir nuestros destinos con esta planta, la primera del mundo en la que se fabricará el nuevo VLE de Mercedes”, ensalzó el lehendakari, subrayando así la importancia que la automoción y la planta alavesa tiene para Euskadi, con sus 5.000 empleos directos y su aportación de en torno al 5,2% al PIB de la CAV.

La planta de Mercedes cuenta con unos 1.400 proveedores, de los que unos 800 están en el Estado, muchos de ellos en Euskadi, como Gestamp, por ejemplo. Esto supone, señaló Klein, que la factoría afecta a unos 40.000 empleos indirectos en la zona. La previsión con la que trabaja Mercedes-Benz es que la gran inversión de 1.000 millones de euros que ha impulsado la transformación de la planta, “la planta del futuro” como la definieron hace dos años al presentar las obras, pueda ser amortizada “para finales de la década”, en palabras del director de la división de Vans de la marca alemana.

Fue en diciembre de 2022 cuando Stuttgart confirmó que Gasteiz estaría incluida en la nueva plataforma VAN.EA. El inicio de la producción del VLE supone dar un paso decisivo en el proceso de transformación iniciado ya en 2023 por la planta de Gasteiz para adaptarse a la plataforma VAN.EA. El hito del inicio de la producción en serie del VLE no solo es representativo para la factoría de Gasteiz, sino que la convierte en la primera planta del Grupo en fabricar un vehículo basado en esta plataforma modular y escalable que será “en el futuro la base tecnológica de toda la gama de productos” de la división de Vans de la multinacional alemana. Tras la fábrica de Gasteiz, Mercedes-Benz prevé que la planta china de Fuzhou se sume a finales de año a la producción de productos específicos para el mercado chino.

El nuevo monovolumen VLE de Mercedes Benz. Alex Larretxi

“El inicio de la producción en serie del VLE refuerza la competitividad a largo plazo y la viabilidad futura del centro de producción y reafirma el compromiso de Mercedes-Benz con Euskadi”, aseguró la multinacional alemana. Una transformación que hace de Gasteiz un “centro estratégico de la red global” de Mercedes-Benz, insistió el director de Vans del Grupo. En este sentido, Krottmayer puso el acento en que esa “transformación exitosa” de la planta ha sido “el resultado del compromiso diario de nuestros empleados, que afrontan tareas exigentes con un alto nivel de competencia, flexibilidad y pasión. Ellos han impulsado esta transformación y están convirtiendo a esta planta en un centro sólido para el futuro de Mercedes-Benz”.

El VLE , que fue presentado en Stuttgart en marzo, es “un capítulo nuevo: la era de la gran limusina comienza hoy”, subrayó Thomas Klein. Se trata de un monovolumen de tamaño medio y orientación premium, concebido para el transporte de pasajeros en uso familiar y también en servicios de movilidad de alto nivel, como pueden ser las lanzaderas o el transporte ejecutivo.

Forma parte de una nueva familia de modelos eléctricos de Mercedes-Benz que incluirá igualmente una versión todavía más lujosa y de mayor tamaño, denominada VLS, destinada al segmento más exclusivo del mercado. El primer modelo que saldrá de las líneas de producción de Gasteiz será el VLE 300. Posteriormente llegará el VLE 400. Mercedes destaca características del VLE como su autonomía superior a 700 kilómetros. En recorridos largos, la batería se podrá recargar en 15 minutos para disponer de una autonomía de hasta 355 kilómetros. También destaca el sistema operativo inteligente de la marca, MB.OS, que controla desde el infoentretenimiento a bordo hasta el rendimiento de la conducción, “un auténtico compañero digital”, en palabras del director de la división de Vans.