En una sociedad con fuerte cultura financiera y empresarial, los jóvenes del País Vasco están redefiniendo su relación con la banca. Marta Alonso Blanco, directora Territorial Norte de BBVA, explica en una entrevista con DEIA, que los jóvenes buscan soluciones simples para el día a día, pero también un respaldo sólido cuando dan pasos más relevantes en su vida financiera.

¿Cómo está evolucionando la relación de los jóvenes con la banca en el País Vasco en un entorno cada vez más digital y competitivo?

La relación de los jóvenes con la banca en el País Vasco está cambiando con mucha rapidez. En un entorno con un fuerte componente industrial, emprendedor y cada vez más digitalizado, esperan una experiencia sencilla, inmediata y útil de verdad en su día a día. Valoran poder hacer todo desde el móvil, sin fricciones, y con la misma agilidad con la que gestionan otros aspectos de su vida. Para ellos, la facilidad de uso ya no es un valor añadido, sino una condición básica.

También ha cambiado su manera de entender el dinero. En una comunidad con tradición de esfuerzo, ahorro y proyecto a largo plazo, los jóvenes lo ven ahora además como una herramienta para ganar autonomía, viajar, compartir experiencias o arrancar iniciativas propias. Eso hace que la relación con el banco sea más práctica y menos emocional. Eligen por utilidad, comparan alternativas, prueban distintas opciones y cambian si creen que otra propuesta les encaja mejor.

¿Cómo se traduce en el día a día la oferta de BBVA para acompañar a los jóvenes en todas sus etapas?

En la práctica significa no limitarse a ofrecer un producto concreto, sino construir una relación completa desde el primer momento. Para un joven, eso empieza con una operativa sencilla y sin barreras. Por ejemplo, con una cuenta sin comisiones totalmente digital, tarjetas gratuitas, Bizum integrado o transferencias inmediatas sin coste. Todo pensado para que gestionar el dinero sea fácil y rápido desde el móvil, con herramientas que además ayudan a entender mejor los gastos y a organizarse.

A partir de ahí, la propuesta va creciendo con ellos. Cuando necesitan moverse o viajar, cuentan con soluciones para pagar y operar en divisa extranjera sin comisiones. Cuando empiezan a plantearse ahorrar o invertir, tienen acceso a opciones sencillas para dar ese primer paso. Y en momentos más relevantes, como financiar estudios, comprar un coche o dar el salto a su primera vivienda, invertir, el banco está preparado para ofrecer alternativas adaptadas.

La clave es que no tengan que cambiar de banco cada vez que cambia su vida, sino que encuentren en el mismo sitio respuestas a cada necesidad, con una experiencia coherente y acompañamiento a largo plazo. Ese enfoque, basado en combinar productos, tecnología y asesoramiento, es el que define una propuesta realmente integral.

Habla de inversión. Uno de los grandes atractivos de los neobancos es que permiten operar a precios muy competitivos. ¿Dónde se posiciona BBVA en este aspecto?

En inversión, el precio importa mucho, sobre todo cuando se está empezando. Los jóvenes suelen entrar con importes pequeños y son especialmente sensibles a las comisiones porque saben que afectan a la rentabilidad desde el primer momento. Por eso BBVA ha dado un paso importante con una tarifa específica para jóvenes que permite invertir en acciones y ETF por 0,99 euros por operación y sin comisión de custodia.

Pero no se trata solo de precio. La experiencia también cuenta. El cliente puede operar desde la app en mercados nacionales e internacionales, con información en tiempo real y con un proceso completamente digital. En un entorno como el País Vasco, donde existe una creciente cultura financiera y empresarial, combinar precio competitivo con herramientas de calidad es clave para acompañar a los jóvenes en sus primeras decisiones de inversión.

¿Cómo combina BBVA la digitalización con el acompañamiento personal en el País Vasco?

La ‘app’ es el centro de la relación diaria porque permite hacer de forma sencilla prácticamente toda la operativa habitual. Consultar movimientos, enviar Bizum, hacer transferencias, revisar gastos o seguir la evolución del dinero son ya gestos cotidianos para este segmento. Además, la ‘app’ incorpora funcionalidades que van más allá de la transacción y ayudan a tomar mejores decisiones, como la previsión de saldo, recomendaciones personalizadas o herramientas para ahorrar sin esfuerzo. Ahora bien, la digitalización no elimina la necesidad de acompañamiento.

Hay decisiones que tienen más peso y que exigen resolver dudas, contrastar opciones o contar con alguien al otro lado. Por eso los jóvenes también pueden acudir a un gestor, ya sea en remoto o por teléfono, cuando necesitan apoyo. Ese modelo combina autonomía para el día a día con acompañamiento en los momentos que realmente importan.

Para un joven que está dudando con qué banco quedarse, ¿qué le diría BBVA hoy?

Le diría que mire más allá de lo inmediato. No es casualidad que en 2025 más de medio millón de las nuevas altas de BBVA en España fueran de personas menores de 30 años. Elegir banco no es solo elegir una ‘app’ o una cuenta, es decidir con quién quiere construir su relación financiera en los próximos años.

En un entorno como el vasco, donde muchos jóvenes combinan formación, empleo y en algunos casos emprendimiento, contar con una entidad que pueda responder en cada etapa marca la diferencia. También le diría que valore la tranquilidad de tener cerca a alguien cuando surgen dudas importantes. Porque hay decisiones que no se toman con un clic. Y en esos momentos, tener un acompañamiento real, que entienda su situación y le ayude a decidir, es lo que de verdad aporta valor en el largo plazo.