El conflicto en Oriente Medio está provocando una crisis en la flota y en la industria del atún por el encarecimiento y la escasez de gasóleo, los amarres y el bloqueo logístico en puertos estratégicos para este sector pesquero, en el que el Estado ocupa uno de los primeros puestos mundiales.
Las empresas armadoras y conserveras han alertado de sus dificultades por la guerra, con motivo del Día Mundial del Atún, que cada 2 de mayo pone de realce el valor de esta especie, que genera un 20 % de los ingresos de la pesca global.
España es el segundo país en su conserva -superado por Tailandia-; la primera nación europea en la captura de atunes y se disputa el segundo o tercer puesto en la exportación con Ecuador -donde hay inversión española-.
Escasez de combustible y amarres
Algunas flotas atuneras de países del océano Índico y Pacífico están pasando más tiempo en puerto o no faenando todo lo debido a la falta de suministro de combustible.
En el caso de los buques españoles, el director gerente de la Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (Opagac), Julio Morón, ha señalado que escasea el gasóleo, que se ha duplicado su precio y que hay compañías "que están valorando el amarrar porque los costes no compensan".
Los atuneros vivieron al principio del conflicto problemas para relevar sus tripulaciones, aunque -según Morón- la situación ha mejorado y han encontrado rutas alternativas para los traslados a África, sobre todo a las que pasaban por los países del golfo Pérsico, aunque son más caras por el alza de precios de los billetes de avión.
La flota del atún tropical -destinado a las conservas- genera 7.000 empleos directos en la Unión Europea (UE), de los que 4.000 faenan en buques españoles.
Las conservas de atún generan 1.767 millones de euros en 2025, una gran proporción del valor de la industria española de transformados del pescado (1.818 millones); España comercializa el 67 % de las latas de la UE, según la patronal de la industria conservera Anfaco.
Por otra parte y a escala geopolítica, Morón ha añadido que las concesiones de la Unión Europea (UE) baraja en acuerdos comerciales con Indonesia o Tailandia a sus lomos precocinados o filetes amenazan a un producto que el sector estaba estudiando como alternativa económica.
Dificultades logísticas
Los exportadores de conservas de atún, sobre todo los que venden a Oriente Medio, paralizaron sus envíos al inicio del conflicto y actualmente se están "retomando los tráficos aunque en un contexto logístico más exigente", según han detallado a Efeagro fuentes de Anfaco.
Estos fabricantes viven más incertidumbre por los seguros, los costes de los fletes, modificaciones en las rutas y dificultades en la planificación contractual de las operaciones.
Por otro lado, según Anfaco, los importadores de materias primas y productos de Asia también se ven afectados porque el canal de Suez es "clave" y parte de los tráficos están optando por el cabo de Buena Esperanza, lo que eleva los días de tránsito, en un contexto de mayor presión sobre la disponibilidad de transporte.
Como alternativa, según Anfaco, las empresas están manteniéndose en los mercados tradicionales, revisando sus rutas, plazos y orígenes a los que compran materia prima.
Atún rojo
Aparte de los atunes tropicales, el Estado también es líder europeo en la captura de atún rojo, que se reparte entre la flota de cerco, las almadrabas y los buques artesanales. Este sector ha vivido también dificultades por los aranceles de Estados Unidos y en los envíos a clientes de Oriente Medio, según varias fuentes, si bien en estos momentos la controversia más actual es el reparto de la nueva cuota, en un momento de abundancia por la recuperación de la pesquería.