El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, subía más de un 6,5% a las 10.00 horas y superaba los 107 dólares tras la apertura de las Bolsas europeas, en un contexto marcado por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha augurado que el estrecho de Ormuz se abrirá "de forma natural" cuando "el conflicto haya terminado".
Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, subía un 6%, hasta los 106,26 dólares por barril, máximos desde julio de 2022, mientras que el precio del gas en el mercado holandés TTF, de referencia en Europa, se dispara más de un 3,5%, hasta los 49,2 euros por megavatio/hora.
CONVERSACIONES QUE "SIGUEN EN CURSO"
Durante una intervención dirigida directamente a la ciudadanía estadounidense, la primera desde el lanzamiento de su ofensiva junto a Israel contra Irán, Trump ha afirmado que las conversaciones "siguen en curso", pero, esta vez, con una cúpula de poder en Teherán que ha calificado de "menos radical y mucho más razonable".
"No hemos atacado sus instalaciones petroleras, pese a que ese era el objetivo más fácil de todos, porque eso no les dejaría ni la más mínima posibilidad de sobrevivir o de reconstruirse", ha manifestado para apostillar, seguidamente, que "podría atacarlas y desaparecerían" sin poder hacer "nada al respecto" ya que, según ha insistido, "no tienen equipo antiaéreo y su radar está 100% aniquilado".
Horas antes de dirigirse a la ciudadanía estadounidense, Trump ha anunciado a través de sus redes sociales que las autoridades iraníes habían solicitado un alto el fuego, señalando a su vez que Washington "estudiará" la petición una vez "abran el estrecho de Ormuz". Sin embargo, este mismo miércoles Teherán ha negado esa información tachando de "falsas" las declaraciones del mandatario norteamericano.
Con todo, Trump ha considerado que el estratégico estrecho de Ormuz se abrirá "de forma natural" cuando "haya terminado" el conflicto desatado en Oriente Próximo, tras la ofensiva conjunta lanzada por Washington e Israel contra Irán el 28 de febrero, a la cual Teherán ha respondido bloqueando el referido paso que conecta el golfo Pérsico con el de Omán y el mar Arábigo.
"Cuando este conflicto haya terminado, el estrecho se abrirá de forma natural", ha asegurado.
Convencido de que Irán "va a tener que vender petróleo porque es lo único que tiene para tratar de reconstruirse", tras, ha asegurado, haber quedado "prácticamente aniquilado", el inquilino de la Casa Blanca se ha dirigido, sin precisar nombres, a los "países del mundo que reciben petróleo" a través del estrecho para instarlos a "cuidar" del paso, así como "aprovecharlo" y "valorarlo".