La mayoría del comité de empresa de la planta de Tubos Reunidos en Amurrio aprobó este miércoles la convocatoria de una huelga indefinida en la factoría alavesa a partir del próximo lunes, un movimiento que, de momento, no tiene igual respuesta en la planta de la empresa en Trapagaran, donde la división entre la afiliación de ELA condiciona la respuesta sindical al ERE.

En una asamblea celebrada ayer, el comité de Tubos Reunidos en Amurrio respaldó la propuesta de ELA, LAB y ESK –con 14 representantes en el comité de un total de 21– de convocar una huelga indefinida en respuesta al ERE que la dirección de la empresa tiene previsto aplicar para la salida de 301 trabajadores, 274 de ellos en Amurrio y otros 27 en Trapagaran. Por lo tanto, se convoca huelga indefinida a partir del día 16, que empezaría el 15 de marzo a partir del turno de las 22 horas pero, al estar previamente convocado para ese día un paro de cuatro horas, en realidad es efectiva a partir de este próximo domingo a las seis.

El planteamiento de las centrales convocantes aboga por pedir a la empresa que retire el ERE, sobre el que argumentan que no existen razones que lo justifiquen. El pasado lunes, la empresa citó de nuevo a los sindicatos este viernes a un nuevo encuentro negociador, una vez que en la reunión de ese día, coincidiendo con el fin del periodo de consultas del expediente, tampoco se alcanzase un acuerdo sobre el mismo.

A pesar de que en la cita de ese día se produjo un empate en la mesa sindical para pedir la ampliación de ese período de consultas, los sindicatos ELA, LAB y ESK se negaron a extenderlo ante la posición de la empresa de no retirar los despidos ni el cierre de la acería de Amurrio. La empresa, en un comunicado, anunció que a petición de parte de los sindicatos –CCOO y UGT de Trapagaran y Amurrio, y ELA en la factoría vizcaina– el periodo de consultas se prorroga hasta este viernes, para que puedan analizar la última oferta sobre el ERE, consultar con la plantilla y decidir si la aceptan.

División sindical ante el ERE

Desde ESK, señalaron que, con este planteamiento de huelga general, quieren “luchar” para que la empresa acepte la propuesta de retirar el ERE y otras medidas como el cierre de la acería. ESK añadió que siguen sin entender que se haya alargado el periodo de consultas, ya que si la empresa no ha “modificado absolutamente nada su planteamiento de despidos”, no entienden que se prolongue esa negociación. Además, señalaron que han solicitado cambiar a otro día la reunión prevista para mañana.

La situación en la planta de Trapagaran es distinta. Fuentes sindicales explicaron que no existe una convocatoria oficial del comité o asamblea de los trabajadores. Sin embargo, ayer tuvo lugar una asamblea interna de afiliados de ELA en la factoría vizcaina, en la que una amplia mayoría respaldó las condiciones del ERE. En concreto, de 113 afiliados, 107 votaron a favor de aceptar la última oferta empresarial y seis trabajadores rechazaron esta posibilidad.

Horas antes de conocer el resultado de esta votación, la dirección de la central emitió una nota en la que aseguraba que “para seguir representando al sindicato hay que defender el empleo y no avalar el ERE”. ELA reiteró que su papel “no es gestionar los despidos que quiera la empresa”: aceptar el ERE de Tubos Reunidos “legitimaría la destrucción de empleo”, indica, ya que “supondría dar por buenas” sus causas