La mayoría del comité de empresa de Tubos Reunidos de la planta de Amurrio ha decidido convocar huelga indefinida a partir de este domingo y ha decidido no negociar con la dirección hasta que no se retire el ERE y se de dé marcha atrás a la decisión de cerrar la acería.
La planta de Amurrio es la más afectada por el Expediente de Regulación de Empleo presentado por Tubos Reunidos, que plantea 301 despidos en 274 esta fábrica alavesa y de 27 en Trapagaran. El viernes se celebrará la última reunión de la mesa negociadora dentro del período de consultas de ERE.
Hoy miércoles los trabajadores de la planta alavesa estaban llamados a una asamblea para analizar la situación en la empresa. No obstante, la convocatoria de huelga no se ha votado en la asamblea, sino que ha sido una decisión adoptada después por el comité de empresa.
CCOO y UGT se descuelgan
La convocatoria de huelga no ha contado con el apoyo de todos los sindicatos y, por tanto, no se ha tomado por unanimidad. La opción de la huelga ha sido defendida por ELA, LAB y ESK. Ni CCOO ni UGT estaban de acuerdo, pero han decidido respetar la decisión de la mayoría.
Además, el hasta ahora presidente del comité, Andrés García, de UGT, ha dimitido, según han explicado fuentes sindicales.
Este lunes tuvo lugar que iba a ser la última reunión del periodo de negociación del ERE. En ella, la dirección mejoró su última propuesta económica, tras lo cual empresa y comité acordaron prorrogar hasta el viernes la negociación del expediente.
Pero la votación para acordar la prórroga dividió a los sindicatos al votar seis delegados en contra y siete a favor, los de UGT, CCOO y también los dos de ELA procedentes de la planta vizcaína de Trapagaran, desmarcándose en este caso del criterio de sus compañeros de Amurrio. Los sindicatos han venido manteniendo la postura común de no ver razones que justifiquen los despidos y el cierre de la acería de la planta de Amurrio.