La euskaldunización del profesorado vasco va a mudar de piel, ya lo está haciendo. La alarma saltó la semana pasada, cuando el sindicato ELA denunció que el Ejecutivo Vasco planea desmantelar Irale y suprimir el sistema de liberaciones para perfeccionar el euskera, calificándolo de “retroceso histórico”.

La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, ha salido al paso para desmentir la supresión del programa de alfabetización y euskaldunización docente por el que ha pasado el 90% del profesorado vasco los últimos 40 años.

No obstante, ha aclarado que el Instituto para el Aprendizaje de la Euskera y las Lenguas está revisando en profundidad el programa para adecuarlo a las necesidades reales de los centros educativos. Unas necesidades, que ya no pasan exclusivamente por la acreditación del nivel C1, porque los egresados en Magisterio ya salen de la universidad con este nivel. Las carencias, ahora, se centran en mejorar las metodologías y la calidad a la hora de escribir textos académicos. 

“Seguimos manteniendo la estructura y las liberaciones de Irale, pero este programa debe adaptarse y evolucionar hacia las necesidades que tiene el sistema educativo vasco”.

Así de categórica se mostró la titular de Educación tras el Consejo de Gobierno, donde se aprobó los decretos de creación del Centro de Innovación para el Aprendizaje (HeziLab) y del Centro para el Desarrollo de la Inclusión, la Convivencia y la Gestión de la Diversidad (BiziLab), dos nuevos servicios destinados a reforzar la profesionalización de los servicios de apoyo al sistema educativo, que hasta ahora desarrollaban los Berritzegune. 

Pedrosa explicó que los centros educativos piden al Departamento que plantee “propuestas de valor que se adecuen a otras necesidades que pueda haber en estos momentos en el sistema educativo en el ámbito lingüístico”. Indicó que Educación “va a seguir ofreciendo la posibilidad de que haya liberaciones”, si bien avanzó que “van a ser menos, porque ya han sido menos en los últimos años, como no puede ser de otra manera” ya que las necesidades en esta materia se han reducido por el mayor conocimiento del euskera. 

Según las resoluciones correspondientes a la convocatoria Irale 2025-2026, un total de 143 docentes han sido autorizados por el Departamento para abandonar las aulas este curso y dedicarse exclusivamente al euskera, repartidos entre cinco centros que imparten Irale en Bilbao, Gasteiz, Donostia y Eibar. 

Además del afianzamiento de la competencia lingüística y docente para enseñar en euskera, en Irale también se imparten cursos basados en la elaboración de proyectos y materiales didácticos específicos para sus materias. 

La intención del Ejecutivo es que la formación de Irale esté más ligada a los proyectos lingüísticos de cada colegio, evitando que el docente se desconecte totalmente de su realidad escolar durante meses.

En este sentido Pedrosa indicó que “no solamente es una cuestión de mejorar en el ámbito de la comunicación o la competencia lingüística”, para lo que ya hay liberaciones de “tres y seis meses” en el profesorado. 

Pedrosa puntualizó que el asesoramiento que se hace desde Irale “no solamente tiene que responder a liberaciones o a necesidades individuales de una persona, sino también al centro y a lo que el centro tiene que hacer desde el punto de vista de la educación”.

Así, explicó que es necesario “trabajar metodologías, mejorar la calidad académica a la hora de escribir textos académicos, bien sea en euskera, en castellano o en inglés”. “Todo esto es lo que se está ahora mismo analizando desde el Instituto para el Aprendizaje de la Euskera y las Lenguas, en el que están participando también profesores y profesoras liberados de Irale”.