España lidera la concentración bancaria en la Unión Europa desde la crisis de 2008

En doce años se han reducido 100.000 empleos y cerrado 22.060 oficinas

05.12.2020 | 01:11
Una de las oficinas del Banco Madrid, actualmente desaparecido. Foto: Efe

El sector financiero español se está reunificando a marchas forzadas y tras una época de gran expansión, a partir de la crisis de 2008, ha comenzado una concentración en la que todavía está inmensa (la compra de Bankia por parte de CaixaBank es el último ejemplo), tras reducir 100.000 empleos y cerrar 22.060 sucursales. Las fusiones y adquisiciones ha conllevado un incremento de cuota de mercado de los cinco grandes bancos como no ha sucedido en toda Europa.

Según los datos de un informe de CC OO, que toma como fuente el BCE y Eurostat, los cinco grandes bancos han elevado en 25 puntos porcentuales su cuota de mercado, al pasar de aglutinar el 42,4% del mercado en 2008 al 67,4% el año pasado. Esto supone un incremento del 59%. Ningún otro país se ha concentrado tanto en tan poco tiempo y son cifras superiores a la evolución en el conjunto de la Eurozona y en países como Francia, Italia o Alemania.

El sindicato CCOO ha pedido por ello un nuevo contrato social que asegure una adecuada tasa de reposición laboral en un momento tan complicado como el actual, en plena crisis del coronavirus, con una digitalización necesaria e imparable y en medio de una nueva ronda de fusiones que reducirá aún más las plantillas.

En la presentación de un informe sobre empleo en la banca española, el responsable del área de CCOO Servicios, José María Martínez, recordó que el sector ha recortado su plantilla en más de un 37% desde 2008, porcentaje que duplica al de la zona euro y equivale a unas 120.000 personas.

La cifra neta es inferior, sin embargo, porque también ha habido unas 26.000 contrataciones, lo que constituye una tasa de reposición claramente "insuficiente", ya que es crucial para poder contar con perfiles más jóvenes y con cualificaciones adecuadas a las necesidades actuales de unos clientes cada vez más digitales.

CCOO también señala el peligro de oligopolio que suponen las fusiones de entidades en España, ya que el sector ha pasado de 88 en 2007 a las 12 actuales, y ha alertado de las consecuencias de los cierres de oficinas, especialmente en el medio rural, cuyos habitantes se ven cada vez más desabastecidos. "No quisiéramos vernos obligados (por la exclusión financiera rural) a tener que "volver a inventarnos las cajas de ahorros o las cajas postales", para cubrir las necesidades de la gente que no tiene acceso a una sucursal, sostiene.

En este sentido, consideró que el teletrabajo podría ayudar, que aunque cierren las oficinas, los trabajadores sigan atendiendo desde su casa a unos clientes que conocen bien y que no siempre se saben manejar con medios digitales. Y también serviría para que estas entidades no perdieran cuota de mercado.

Asimismo, se refirió a la "dimensión social de esta nueva ola de reconstrucción del sector", que debe tener en cuenta el papel de la banca en la transición hacia una economía más verde y sostenible, y con criterios de obra social y de recuperación de los fondos públicos inyectados en el rescate bancario de 2012. Por ello, el sindicato pide un debate serio y exento de ideologías sobre el papel del Estado en el sector, y pone el ejemplo de Bankia, donde su participación del 60% se verá reducida a un 16% tras su absorción por CaixaBank. También insiste en que "en esta crisis, el sector financiero debe formar parte de la solución, y eso requiere entidades capitalizadas, pero no solo en términos de balance", sino también de capital humano. "Quienes han sostenido el sector financiero en un entorno de crisis financiera y deterioro reputacional y quienes han vuelto a sostenerlo en una coyuntura sin precedentes, son quienes le ponen rostro, quienes dan la cara", bancarias y bancarios, no banqueros, añadió.

las claves

El papel del ICO y de los fondos de reconstrucción de la UE. CCOO apuesta por potenciar el papel y capacidad del ICO e instrumentos similares a nivel autonómico. La aplicación de los fondos de reconstrucción europeos –que deben ser tractores de la movilización de otros recursos no públicos– supone una oportunidad para que el sector financiero cumpla con su fin social, dotando de crédito a la economía sin poner en riesgo los depósitos de sus clientes, sostiene desde el sindicato