El abogado Joan Laporta volverá a reinar en el FC Barcelona durante los próximos cinco años después de ganar con mucha suficiencia (68,18 % a 29,78 %) las elecciones a la presidencia ante Víctor Font.
32.934 barcelonistas refrendaron la gestión de Laporta, que consiguió los mejores resultados de siempre y tomará posesión de su cargo a partir del 1 de julio, en unas elecciones en las que participaron 48.480 socios, el 42,34 % de los 114.504 convocados a las urnas. Ha sido la peor participación desde 2015.
Se cumplieron todos los pronósticos con la victoria de Laporta, que tenía todos los triunfos en la mano y ganó frente a un Font que obtuvo peores resultados que en las anteriores elecciones (14.385 votos frente a los 16.679 de 2021) y que no fue capaz de aglutinar el voto de la oposición al último presidente.
El festejo con sus jugadores
Dos horas antes de cerrar las urnas, la suerte estaba echada y unas imágenes lo confirmaron. Un buen número de jugadores de la primera plantilla, mayoritariamente de La Masia, se fundieron en abrazos y en un corrillo con Laporta cuando fueron a votar. Font bajó la mirada.
Allí estaban Pau Cubarsí, Marc Casadó, Fermín López, Gerard Martín, Dani Olmo, Marc Bernal, también Raphinha y Pedri. Después se unieron a la foto con Laporta Ronald Araújo y Gavi.
Gritos de “President, president” y cánticos de “El Barça és la nostra vida” proferidos por los aficionados que estaban en el punto de votación tras el partido ante el Sevilla FC resumieron el sentir general de que la victoria de Laporta sería por goleada.
Poco después también apareció el entrenador del primer equipo, Hansi Flick, acompañado por el presidente. Ambos se fundieron en un abrazo. Mientras tanto Font, alejado de todos los focos, departía con unos pocos aficionados y saludaba tímidamente a los miembros de las mesas electorales, consciente de su suerte.
El círculo virtuoso de Laporta
Con esta incontestable victoria, Laporta, el socio 9.601, ha cerrado su particular círculo virtuoso y acumulará 17 años al frente del club, entre 2003 y 2010 y desde 2021 hasta 2031, fecha en la que probablemente terminará su presencia en el entorno barcelonista, de no ocurrir ningún contratiempo.
Más que un candidato, Laporta se sintió en esta jornada electoral como un anfitrión, en una fiesta a la que Font llegó como invitado, pero sin derecho a participar en la misma.
Llegó el abogado justo antes de que abriera la carpa electoral. Saludó a los componentes de las mesas electorales y a los cientos de socios que ya esperaban para votar. Los primeros gritos de “President, president” se escucharon entonces.
Un baño de masas durante toda la jornada
Dominó la escena desde el primer minuto, se fotografió con unos y con otros, hasta llegó a acunar a un bebé, en una de las imágenes icónicas de la jornada.
Se dio un baño de masas con muchos conocidos y muchos más saludados. No había jugadora (Aitana Bonmatí) ni exjugador (Sergio Busquets) que no fuera a votar a la mesa 11 sin que Laporta apareciera, siempre con su mejor sonrisa para compartir la instantánea del momento y con una oferta ilimitada de simpatía.
Font era la antítesis. Aparecía en las imágenes prácticamente solo. Discreto, se dio cuenta muy pronto de que nada podía hacer ante el músculo mostrado por su rival, que además dominaba la maquinaria del club, y es que no supo ni capitalizar los apoyos públicos que tenía, como el de Xavi Hernández.
Y es que desde 1978, cuando se celebraron las primeras elecciones a la presidencia del Barça con sufragio universal y voto femenino, todos los presidentes que han accedido a la reelección han conseguido su objetivo. Este 2026 no iba a ser diferente.
Sus últimas elecciones; su mejor resultado
Todas las encuestas daban ganador a Laporta sin discusión, la única duda era por cuánto margen. Sabedor de que éstas serán seguramente sus últimas elecciones —en 2031 no podrá volver a presentarse—, Laporta las disfrutó y mostró todo lo que ha aprendido en estos años en el entorno barcelonista.
En 1997 se dio a conocer con 35 años, cuando formó parte de la candidatura de Ángel Fernández. Después creó Elefant Blau, que llegó a presentar una moción de censura a Josep Lluís Núñez en 1998, momento en el que empezó a hacerse conocido entre el público ‘culer’.
En 2000 formó parte de la candidatura de Lluís Bassat, que fue derrotada en las urnas por Joan Gaspart, pero Laporta ya había aprendido todos los secretos para no volver a repetir una derrota.
Así sorprendió a todo el mundo en 2003, cuando se impuso contra pronóstico a Bassat para convertirse en presidente del Barça con 27.138 votos. El resultado logrado a su favor en estas elecciones ha sido escandaloso. No quería ganar, sino abrumar a su rival en las urnas y lo ha conseguido. Al final, los aledaños del Spotify Camp Nou, la última obra de Laporta, se convirtieron en el jardín del nuevo presidente.