Real Sociedad 1- 0 Celta

La Real gana seis jornadas después con un gol de su capitán

09.01.2022 | 00:17
Oyarzabal celebra su gol al Celta.

REAL SOCIEDAD: Remiro; Gorosabel (Min. 77, Zaldua), Elustondo, Le Normand, Muñoz; Rafinha (Min. 77, Guevara), Guevara (Min. 87, Zubimendi), Merino; Oyarzabal, Januzaj (Min. 77, Lobete) e Isak (Min. 38, Portu).

CELTA: Dituro; Hugo Mallo, Araujo, Aidoo, Javi Galán; Fran Beltrán, Brais Méndez, Denis Suárez (Min. 79, Galhardo), Cervi (Min. 57, Nolito); Aspas y Santi Mina.

Gol: 1-0: Min. 12; Oyarzabal.

Árbitro: Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a Portu, Elustondo, Merino, Santi Mina, Aspas y Galhardo.

Incidencias: 27.938 espectadores en el Reale Arena.

La Real Sociedad logró ante el Celta un triunfo convincente y paliativo tras los malos resultados de las últimas seis jornadas, con un gol de Mikel Oyarzabal que vuelve a poner en la lucha europea al conjunto donostiarra. Un juego espeso, con muchas interrupciones de inicio, parecía presagiar un encuentro gris entre dos de los equipos que más proponen en el fútbol estatal, pero el tempranero gol del capitán txuri-urdin lo convertiría enseguida en un festival de juego de la Real, que tuvo sus mejores minutos de la temporada en el primer tiempo.

Rafinha, la gran sorpresa de un Imanol Alguacil esquivo y jugando al despiste durante la semana con la participación del centrocampista cedido por el PSG, sería el protagonista de la génesis de este tanto con un robo en el campo realista que continuó Januzaj con un pase medido a Oyarzabal. Este, solo ante Dituro, estrelló su remate contra el portero del Celta, pero el rechace volvió a sus botas y ahí no perdonó para desnivelar el marcador.

El Celta, que parecía no haberse recuperado del shock provocado por su eliminación copera ante el Atlético Baleares, anduvo perdido por el césped del Reale Arena, aunque su potencial y lo poco que necesita para ganar tenía en estado de alerta máxima a una afición blanquiazul que finalmente no tendría que sufrir ni un poco la calidad celtiña.

El equipo de Alguacil reencontró el camino del fútbol y, con Rafinha protagonista, siguió achuchando a un Celta que encajaría un segundo tanto en un saque de falta finalizado por Elustondo. Con los dos equipos en el medio campo para el saque de gol, el VAR corrigió y lo anuló y dio nueva vida a los gallegos.

El nerviosismo empezó a cundir en las filas blanquiazules y el Celta echó el resto en el tramo final del partido en busca del empate aunque con poca cabeza y mucho corazón.

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