Los clubes no profesionales, a la espera de la decisión de las federaciones autonómicas sobre el inicio de la competición

10.08.2020 | 00:22
Los jugadores del Portugalete celebran sobre el césped de Sarriena el ascenso a Segunda B.

Hoy se reúnen las federaciones autonómicas para intentar consensuar el inicio de la competición

LA resaca de la final de ascenso a Segunda División B, disputada el sábado en Sarriena entre Portugalete y Sestao con triunfo jarrillero, traza una Tercera para el próximo curso sin uno de los gallos habituales de los últimos años, el Portu, que en su tercer intento consecutivo logra su gran objetivo por tercera vez en la historia de los de La Florida. Por otro lado, deja en el grupo a un eterno aspirante al ascenso como se ha convertido el River, también en sus tres últimas infructuosas citas. Todo esto teniendo en cuenta bajo el prisma de futuro incierto que vive el fútbol no profesional en pleno estado de pandemia. Solo hay que ver cómo han discurrido las últimas semanas hasta conocer el equipo que subía a la categoría de bronce.

Hoy, precisamente, la FEF ha convocado en una reunión a los presidentes de las federaciones de todo el Estado para abordar el futuro de las competiciones. El aumento de los rebrotes ha variado la situación y ya se duda de que el fútbol no profesional arranque en septiembre. La Federación Española dio a entender el pasado viernes que el inicio de la temporada se va a retrasar con respecto a las fechas inicialmente anunciadas. Se habla de Navidad, incluso de enero, pero se espera que hoy salgan de la reunión la aclaración de puntos más concretos para abordar lo que se ha convertido en un grave problema. Como se ha podido comprobar en este play-off de ascenso, convivir con el covid-19 sin las medidas adecuadas en el fútbol amateur es muy complicado, aunque es imposible mantenerlas por los grandes costes económicos que estas suponen para los clubes modestos.

Porque lo que está claro es que ni en Primera ni en Segunda se puede preservar a los jugadores de un posible contagio, pero en el fútbol no profesional las posibilidades se disparan y mucho. Mantener a los equipos modestos en una especie de burbuja social es prácticamente imposible. Parece que la barrera puede estar en Segunda División B, donde se va a intentar controlar de una forma más férrea los controles en las plantillas de los equipos. Apoyando, claro está, con ayudas económicas que permitan lograrlo. De hecho, es hasta esa categoría hasta la que se obliga a mantener diez fichas profesionales y la idea era de incluso ampliar el cupo de las mismas para este año. Sin embargo, de la Tercera hacia abajo el problema es mucho más grave. Los gastos aumentan considerablemente y la federación no parece dispuesta a sufragarlos, por lo que es, más que posible, que la liga no empiece hasta finales de año, por lo menos. Habrá que esperar a lo que decidan durante la jornada de hoy los máximos responsables del fútbol estatal.

Portu y River, nuevos proyectos
 

Así que el club jarrillero, cuyo nuevo proyecto está esbozando Edu Rivacoba y su equipo, supuestamente, se dará a conocer en los próximos días y pondrá su meta en intentar mantener durante más de una temporada a La Florida en el escalón de bronce, ya que sus últimos intentos resultaron infructuosos y el Portu dio con sus huesos en Tercera a las primeras de cambio. En el Sestao, por su parte, todo parece indicar que Ibon Etxebarrieta ha cumplido su ciclo y la nave verdinegra cambiará de inquilino en su banquillo. Después de que la Arandina, Marino Luanco y el Portugalete se cruzaron en su camino antes del ascenso.

Se da por hecho que el deporte no profesional no arranque en septiembre y algunos ya hablan de la vuelta, como pronto, en enero