LEGA la hora de la verdad para el Sestao River. El club de Las Llanas se mide al Lleida (19:30 horas) en la primera eliminatoria de la fase de ascenso a Primera RFEF. El campo Nuevo Pepico Amat de Elda será el escenario en el que los verdinegros traten de seguir adelante en este camino por volver al fútbol profesional en un enfrentamiento en que el empate al final de una eventual prórroga les beneficia para pasar a la siguiente ronda.

Un play-off que ha causado no poca controversia por el hecho de disputarse en su integridad en la provincia de Alicante y en fines de semana sucesivos, lo que hace que aquellos equipos que superen sus eliminatorias deberán viajar nuevamente hasta la provincia mediterránea para disputar las finales la próxima semana. Un formato orquestado por la RFEF y que en nada beneficia a los clubs, que, además de tener que costearse el desplazamiento y la estancia -unos 5 000 euros cada eliminatoria, no presupuestados al inicio del ejercicio- dejan de ingresar una buena cantidad en caja. Por ejemplo, la eliminatoria ante el Marino de hace ahora tres años dejó no menos de 40 000 euros en las arcas del club verdinegro tras el lleno registrado en Las Llanas. Por otro lado, el hecho de que este fin de semana se dispute la semifinal y el próximo, la final, ha hecho que muchos aficionados pospongan el viaje a la semana que viene, caso de que el River llegue a clasificarse hoy. “Si tengo que hacer 800 kilómetros de ida y 800 de vuelta, prefiero hacerlos el día de la final”. Esta era la opinión mayoritaria de los aficionados que el pasado jueves asistían al municipal sestaoarra a despedir al equipo en su último entrenamiento antes de viajar ayer a tierras levantinas. Todo ello ha provocado que el de hoy, presumiblemente, vaya a ser un encuentro sin casi aficionados en las gradas. El autobús que fletaba el club no saldrá debido a que apenas 30 personas se inscribieron. El Lleida sí que ha dispuesto de un autocar en el que viajarán 27 simpatizantes.

Es el quinto play-off para el conjunto verdinegro en cinco años, un pleno que se mantiene desde que el River bajó de Segunda B a Tercera en 2017. Tras ser apeado en las tres primeras ocasiones por Arandina, Marino de Luanco y Portugalete, equipos que sí lograron el ascenso, hubo que esperar a la cuarta intentona, contra el Urduliz, para lograr el ascenso, pero no ya a Segunda B sino a la nueva Segunda RFEF. Nueva competición y nuevo formato de fase de ascenso que no contenta a nadie. Tampoco al único integrante de la plantilla sestaoarra que ha tomado parte en todos y cada uno de estos cinco play-offs seguidos disputados por el Sestao, que no es otro que su capitán, Aitor Villar, ansioso por lograr un “objetivo colectivo y personal” desde que se logró el ascenso la pasada campaña. No prevé un enfrentamiento fácil pese a la ventaja del empate favorable a los verdinegros, de la que no quiere “ni oír hablar”. “Sabemos que va a ser un partido muy difícil, ya que en estos niveles ya cualquier rival es muy duro. El Lleida, del que el interior apunta que “ha invertido un montón de dinero en volver a las categorías profesionales”, se le plantea al equipo como “un rival complicadísimo”.

el calor no es un hándicap

Un partido que se disputa a las 19:30 con 30 grados de temperatura pronosticados. “No creo que nos suponga un hándicap ya que en este caso nos afecta a los dos equipos”, comenta comparando con las eliminatorias ante el Arandina de hace cuatro años y ante el Toledo, hace tres. “Ya nos tocó pasar calor entonces, pero además en casa del equipo contrario, que estaba mejor adaptado”. Y añade jocosamente que “si hace calor, pues jugaremos por la sombra”.

Villar, que, tras una destacada temporada del Sestao, ha tenido que multiplicarse junto con sus compañeros en la faceta atacante para dejar sin efecto la marcha de Pascual en enero, pone en valor lo conseguido hasta ahora por su equipo. “Es una pena que nos hayamos cruzado con el mejor Promesas de los últimos años, aunque les hemos obligado hasta el final a sacar el último punto”. “Esta temporada es el reflejo del trabajo de toda la plantilla”, afirma orgulloso, aunque lo peor, en su opinión, es el tener que jugar el play-off en Alicante, sin el apoyo de la afición. “Aunque, puestos a viajar, si logramos el ascenso me da igual tener que ir hasta Alicante dos o siete veces”, concluye. l

“Me da igual tener que viajar hasta Alicante dos veces si con ello logramos el ascenso”, dice Aitor Villar, capitán del Sestao

El conjunto verdinegro solo contará con aficionados residentes o que se desplacen de forma particular hasta Elda