bilbao - Ernesto Valverde, entrenador del Barcelona, aseguró tras el triunfo de su equipo ante el Real Madrid, que la liga “no está sentenciada” pese a la abultada diferencia de puntos que saca a sus competidores (nueve al Atlético de Madrid, once al Valencia y catorce al Madrid, que tiene un partido menos). “Llevamos ventaja a los rivales, pero no nos fijamos en eso. Nos interesa sumar puntos, tener sensaciones y mirar hacia adelante”, apuntó el técnico que recordó que “conseguir los puntos es muy costoso pero perderlos se pierden a toda pastilla”.
El que fuera entrenador del Athletic, entre otros equipos, dio su particular versión del encuentro y, pese a la contundente victoria, negó que le hubiera ganado la partida Zinedine Zidane: “No creo que haya ganado la partida táctica a Zidane. Esto es un juego en el que dependes de un detalle, de un momento determinado, y luego el resultado va cayendo. Cuando un equipo pierde todos nos ponemos tremendistas. Lo digo por experiencia, como cuando vine en la última Supercopa”. Añadió, además que pese a que el Madrid se quedó “con diez”, al equipo blanco “no le puedes dar por muerto”.
Su homólogo en el banquillo madrileño, Zidane, aseveró no arrepentirse de la alineación que dispuso para medirse al Barcelona, apostando por reforzar el centro del campo con Kovacic en detrimento de Isco. “Para nada me arrepiento. Estoy para elegir y tomar decisiones. No me voy a arrepentir de nada. En la primera parte, si hubiésemos metido algún gol el partido habría sido diferente. Sé que me van meter hostias, pero esto es fútbol”, comentó.
El francés insistió en que el resultado no le hará cambiar en nada: “No va a cambiar lo que pienso y hago. Es una decisión mía y la asumo con todas mis fuerzas. Estamos jodidos porque es una derrota que duele mucho, pero no vamos a cambiar nada. No voy a dar explicaciones. Estoy tomando decisiones como entrenador y la decisión era Mateo en el campo e Isco en el banquillo. Luego, no he podido contar con Isco. Quería hacer el doble cambio y no se ha podido hacer por la expulsión. Metí a Nacho, pero con un jugador menos cambió el partido. Luego hice el doble cambio (Bale y Asensio). Yo soy el entrenador”.
eL desliz de Ramos Sergio Ramos, por su parte, realizó unas desafortunadas declaraciones a la hora de referirse a la tarjeta amarilla que recibió por golpear con el codo a Luis Suárez, por la que bien pudo haber sido expulsado. “En Barcelona dirán que tengo que ir a la cárcel con Puigdemont. Voy al choque y me lo quito de encima, pero en ningún momento le doy ni tengo intención de darle”, declaró. - K. T./Efe