bilbao. La cosa va de escalones. Dieciséis en total. Quince de ellos son los que figuran como gran novedad del circuito de Igorre, que este domingo celebra su 34ª edición, la quinta consecutiva como parte de la Copa del Mundo -solo otras siete carreras en el planeta y, por supuesto, el Mundial, se emparentan en jerarquía a la igorreztarra-, y que incluye por primera vez en su historia una zona de escaleras artificiales, o lo que es lo mismo, incentiva el espectáculo con esos quince peldaños. El que queda pendiente, el decimosexto escalón, es un obstáculo mayúsculo, y por el momento inaccesible para los organizadores de la prueba, apremiados y exigidos al máximo por la coyuntura económica para cuadrar el círculo: un presupuesto a la altura del evento. "Pese a ello", proclamaba ayer Juan Mari Zurinaga, presidente de la Arratiako ZE, en la presentación de la prueba, "seguimos adelante". Tiene mérito.
El escalón que no logra ascender la organización le separa en aproximadamente 10.000 euros de un presupuesto total que ronda los 100.000. Gobierno vasco, Diputación de Bizkaia y Garbiker son los principales sustentos del ciclocross de Igorre, que en esta ocasión cuenta con la inestimable y casi salvadora irrupción de la empresa Negarra y, un año más, con la colaboración de DEIA. Ni la Diputación ni Garbiker, "ni la gente del pueblo, los pequeños comercios y empresas familiares", han disminuido su aportación para la presente edición. No ocurre lo mismo con el Gobierno vasco, cuyo apoyo económico, el más necesario ahora que la crisis ahoga, ha decrecido con respecto a la pasada edición en aproximadamente un 35%. Preguntado ayer por ello, Patxi Mutiloa, director de Deportes del Gobierno vasco, explicó que, en realidad, no se trataba de un recorte voluntario, sino que la subvención de las pruebas deportivas está sujeta, entre otras cosas, a un baremo que establece la jerarquía de los eventos que se celebran en la CAV y reparte las ayudas en consecuencia. "Como este año ha habido más pruebas de alto nivel, toca menos en el reparto", aclaró Mutiloa. Entre otras competiciones, Euskadi ha acogido este año el Campeonato de Europa de Cross por equipos, disputado en el parque de Etxebarria de Bilbao, un evento catalogado como de primer nivel. El ciclocross de Igorre, una de las ocho pruebas de la exclusiva Copa del Mundo, la quintaesencia de las carreras de ciclocross, se encuentra encasillado en el segundo grupo.
Con todo, el Gobierno vasco sigue siendo el principal sustento económico del ciclocross de Igorre, ya que cubre más de un tercio del presupuesto.
futuro incierto "La situación es muy grave", aseguró ayer Juan Mari Zurinaga. Es cierto. Lo dicen los números, la realidad, cruda en este caso, tangible: 10.000 euros para empatar con el presupuesto contando con que el domingo se iguale, al menos, la asistencia del año pasado al circuito. "Así no se puede seguir", lamentó Zurinaga, quien incluso pone en duda la continuidad de la prueba igorreztarra en la selecta Copa del Mundo, un salto cualitativo que impulsó, precisamente, el Gobierno vasco en la anterior legislatura después de que enero de 2005 la UCI lanzara el guante a la sociedad ciclista de Arratia para que se convirtiera en una de las mejores carreras del mundo; la mejor, sin duda, del ciclocross estatal.
Los mejores del mundo Lo es desde entonces y lo será también el próximo domingo. Zurinaga, que olvida el agobio y desentierra el orgullo, señala la relación de inscritos para este domingo. No necesita añadir nada más. No faltará ninguno de los diez primeros del ranking de la UCI: el actual campeón del mundo y vencedor el pasado año en Igorre, Zdnek Stybar, Niels Albert, Kevin Pauwels, Sven Nys, Francis Mourey, Klaas Vantornout, Bart Aernouts, Gerben de Knegt, Philipp Walsleben y Bart Wellens.
La selección estatal, por su parte, estará compuesta por ocho ciclistas seleccionados por José Luis de Santos, entre los que no se encuentran David Seco y Unai Yus. Javier Ruiz de Larrinaga, Egoitz Murgoitio e Isaac Suárez, incuestionablemente superiores en la primera parte de la temporada estatal, encabezan un grupo que completan Mauro González, David Lozano, David Juárez, Daniel Ruiz y Erlantz Uriarte. Se da la circunstancia, para orgullo de la Arratiako ZE, que los tres últimos, Juárez, Dani Ruiz y Uriarte, son ciclistas que han crecido en el club arratiarra, el mismo que con esfuerzo altruista convirtió una carrera de pueblo en una competición maravillosa. "Ha logrado situar a Igorre en el mapa del mundo", resumió Galder Olibares, alcalde de Igorre. En 2011 puede desaparecer. Un peldaño, el decimosexto, tiene la culpa.